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Vaticano
El cardenal Pietro Parolin, con el Papa Francisco Agencias
Amoris laetitia además de ser un abrazo que ha Iglesia da a la familia y a sus problemáticas en el mundo de hoy, para ayudar realmente a encarnar el Evangelio dentro de la familia, es un pedido de ayuda a las familias para que colaboren con la Iglesia

(J. B./Vatican News).- "Hay que lograr que la Curia sea realmente una ayuda al Papa". Como cada año, el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, ha concedido una entrevista a Vatican News, en el que desgrana los objetivos de Francisco para 2018.

Un año que arranca con el viaje a Chile y Perú, y que tendrá en la reforma curial, el Encuentro Mundial de las Familias y el Sínodo para los jóvenes sus puntos más intensos. Amén de las sorpresas a las que este Papa nos tiene acostumbrados en estos casi cinco años de pontificado.

De este modo, el cardenal Parolin subraya cómo éste "será un año importante", especialmente para los jóvenes y sus esperanzas, aspiraciones y desafíos, ""que deben afrontar y también sobre las esperanzas que llevan consigo, así como sus debilidades y sus miedos".

"Yo creo que lo más innovador de este acercamiento sea la búsqueda de una nueva relación de la Iglesia con los jóvenes, orientada a un paradigma de responsabilidad exento de todo paternalismo. La Iglesia quiere entrar verdaderamente en diálogo con la realidad juvenil, quiere entender a los jóvenes y quiere ayudar a los jóvenes "

"La Iglesia y el Papa piden a los jóvenes, qué pueden hacer ellos por la Iglesia, qué contribución pueden dar a la difusión del Evangelio hoy. Y creo que a esta invitación los jóvenes sabrán responder con su generosidad y también con su entusiasmo", añade parolin.

 

 

Sobre la Jornada Mundial de las Familias en Dublín, elpurpurado subraya que "será una etapa importante", pues es el primer macroencuentro de familias tras la publicación de Amoris Laetitia. "Es una etapa de reflexión, profundización, una etapa para llevar adelante este proceso de aplicación de las indicaciones de Amoris laetitia".

"Amoris laetitia ha brotado de un nuevo paradigma que el Papa Francisco está llevando adelante con sabiduría, con prudencia y también con paciencia", precisa el Secretario de Estado vaticano, quien admite que "las dificultades que surgieron y que todavía existen en la Iglesia, además de algunos aspectos del contenido, se deben precisamente a este cambio de actitud que el Papa nos pide".

"Un cambio de paradigma, ínsito precisamente en el mismo texto, que nos viene pedido. Este espíritu nuevo, este acercamiento nuevo", añade Parolin, que indica que todo cambio comporta dificultades, que hay que tener en cuenta", y que "hay que enfrentar con empeño, para encontrar las respuestas que se transformen en momentos de ulterior crecimiento, de ulterior profundización".

"También aquí creo que Amoris laetitia además de ser un abrazo que ha Iglesia da a la familia y a sus problemáticas en el mundo de hoy, para ayudar realmente a encarnar el Evangelio dentro de la familia, es también un pedido de ayuda a las familias para que colaboren y contribuyan en el crecimiento de la Iglesia".

Sobre la reforma de la Curia, Parolin destaca que "ya se han dado notables pasos hacia adelante". Eso sí, aclara: "Cuando se habla de la Curia, no se trate tanto de insistir en las reformas estructurales con la promulgación de nuevas leyes, de nuevas normas, nombramientos, sino más bien en el espíritu profundo que debe animar toda reforma de la Curia, y es la dimensión fundamental de la vida cristiana, aquella de la conversión".

"Por lo tanto -subraya-, hay lograr que la Curia, siempre más y mejor, quitando aquellas sombras que pueden obstaculizar este compromiso y esta misión, pueda transformarse realmente en una ayuda para el Papa en el anuncio del Evangelio, para dar testimonio del Evangelio, para evangelizar el mundo de hoy".

Finalmente, Parolin apunta que "están en curso otras profundizaciones concernientes otros organismos de la Curia Romana, pero ésta es la perspectiva fundamental en la cual debemos entrar y sobre la cual el Papa continuamente nos llama y sobre la cual quisiera poner el acento".

Sobre el significado del próximo viaje a Chile y Perú, el secretario de Estado incide que "el Papa va como pastor de la Iglesia universal para encontrar a las Iglesias locales, naturalmente, Iglesias que son particularmente vivaces, particularmente activas como la Iglesia en Chile, como la Iglesia en Perú y que, por otro lado, tienen que enfrentar numerosos desafíos ante la realidad del mundo de hoy".

Y señala, a continuación, los dos desafíos de particular importancia para el Santo Padre:

"El primero es el desafío de las poblaciones indígenas, de los indígenas: y aquí hago referencia al Sínodo sobre la Amazonia que ha sido convocado por el Papa recientemente y que tendrá lugar en el 2019. Por lo tanto, cuál es el papel, cuál es la contribución de estas poblaciones dentro de cada país, de sus sociedades, y para dar una contribución también a estas sociedades. Después, un tema que el Papa siente mucho y sobre el que ha vuelto con palabras también muy marcadas, es aquel de la corrupción, que impide el desarrollo y también la superación de la pobreza y de la miseria. Creo que no será un viaje simple, pero será realmente un viaje apasionante".