• Director: José Manuel Vidal
Vaticano
Caballeros de la Orden de Malta RD
Becciu me enfatizó que la implementación, especialmente, del voto de pobreza y la vida en comunidad, para nuevos miembros admitidos a la Primera Clase, necesitan de cambios profundos para cumplir con la definición de la vida consagrada de la Iglesia

(Cameron Doody).- El Papa Francisco frena un nuevo intento de la rama ultraconservadora de la Orden de Malta por tomar control de la organización. Esto es lo que desprende de una nueva carta del delegado papal en la congregación, Angelo Becciu, en la que se niega a permitir que los caballeros profesados asuman una mayoría en todos los organismos gubernamentales de la Orden, a la vez que impone un parón al reclutamiento de nuevos miembros de esta clase.

Según informa el Tablet, el pasado 16 de diciembre el Gran Comendador de la Orden, Ludwig Hofmann von Rumerstein, envió al Papa una carta sin el conocimiento del Soberano Consejo. En dicha misiva, Von Rumerstein pidió a Francisco que impusiera "por su suprema autoridad" profundos cambios en la Constitución de la Orden, el más importante de los cuales que los caballeros profesados -que suman solo 60 de los 13.500 caballeros y damas alrededor del mundo- asumieran una mayoría en "todos los organismos electivos, legislativos y gubernamentales" de la Orden.

En su carta,el Gran Comendador también pidió al Papa que se asegurara de que el próximo Gran Maestre de la Orden saliera de las filas de los caballeros profesados. Von Rumerstein no recomendó a Francisco que el Gran Maestre fuera un caballero que pudiera demostrar un linaje noble, requisito tradicional de los máximos jefes de la organización, en lo que viene a ser una maniobra para intentar frenar al actual Lugarteniente del Gran Maestre de la Orden, Giacomo dalla Torre, quien ha trabajado en otras capacidades dentro del Vaticano y se lleva bien con el Papa Francisco.

La respuesta del Papa a estas peticiones ha sido una rotunda negativa. En un carta fechada el 12 de enero, Becciu explica que Francisco no quiere hacer una "nueva intervención" en la Orden tras la salida el año pasado del ex-Gran Maestre, Matthew Festing, pero indica que el pontífice "se reserva el derecho de intervenir si las propuestas de reforma no están en línea con el carisma de la Orden".

La carta de Becciu prosigue: "El Santo Padre, con el fin de fomentar un ambiente armonioso dentro de la Orden, también considera apropiado suspender la admisión de nuevos aspirantes a la vida consagrada [de caballero profesado] hasta que se apruebe la reforma, de la cual se espera que el perfil de los profesados se reafirme según la identidad de los consagrados deseada por la Iglesia".

Y es que en otra nota mandada a miembros de la Orden tras conocerse la existencia de la carta furtiva de Hofmann von Rumerstein, dalla Torre explica lo que realmente está en juego en esta nueva pugna por el poder. El Lugarteniente escribe: "Monseñor Becciu me enfatizó que la implementación, especialmente, del voto de pobreza y la vida en comunidad, para nuevos miembros admitidos a la Primera Clase, necesitan de cambios profundos para cumplir con la definición de la vida consagrada de la Iglesia".

En otras palabras, Francisco sigue preocupado no solo por la calidad de la formación de los aspirantes a caballero profesado, sino también por el hecho de que miembros de esta clase habitualmente viven solos y de la riqueza de sus herencias de familia noble, algo incompatible con el ideal cristiano de la vida profesada.

La semana que viene, miembros de la Orden de Malta congregarán en Roma para debatir precisamente sobre este tipo de cuestiones, y para considerar las reformas propuestas no por Hofmann von Rumerstein sino por el delegado papal Becciu.

Tuitio fidei et obsequium pauperum: "la defensa de la fe y la atención a los pobres". Se espera que una vez más la tensión inherente en el mismo lema de la Orden -entre cuestiones doctrinales y cuestiones sociales- esté en el centro del encuentro.