• Director: José Manuel Vidal
Vaticano
Caballeros de la Orden de Malta
El próximo mes de mayo, la Orden de Malta elegirá a un nuevo Gran Maestre

(Cameron Doody).- Más y mejor formación para los cargos altos, más implicación de las bases en la toma de decisiones y más mujeres en puestos de responsabilidad. Estas son las tres peticiones que han hecho al Soberano Consejo de la Orden de Malta los asistentes a un "seminario estratégico internacional" sobre la reforma constitucional de la congregación que ha tenido lugar en Roma.

Tal y como informa la propia Orden de Malta, 140 miembros de la Orden de todo el mundo se reunieron la semana pasada para ahondar en las reformas que impulsó el Papa Francisco el año pasado al pedir que rindiera cuentas la antigua cúpula ultraconservadora de la congregación.

Específicamente, fueron cinco los temas tratados en esta ocasión: el papel del gobierno central, el papel de las organizaciones locales, los criterios de elegibilidad para los cargos electos, la formación espiritual de los miembros y el proceso de adhesión a la Orden. Y eso con la participación no solo de los altos cargos de la cofradía sino también de los integrantes de los diez grupos de trabajo internacionales que han trabajado durante los últimos seis meses en concretar la modernización de la Orden que busca el Papa.

Desde la Orden de Malta destacan los "puntos de convergencia" a los que se llegó sobre la necesidad de fortalecer la formación de los que ostentan puestos de responsabilidad, de "expandir la base de los encargados con la toma de decisiones respecto a asuntos estratégicos" y de aumentar el número de mujeres con responsabilidades de liderazgo en la congregación. También resaltan lo dicho por el delegado papal a la Orden, Angelo Becciu, durante el transcurso del seminario, recordando a sus miembros que "la verdadera fidelidad, en el contexto de las reformas religiosas, consiste en saber cómo mantenerse juntos un apego tenaz a los valores definidos en la herencia espiritual de una orden y una convicción audaz de que la forma con la que se encarnan estos valores debe adaptarse continuamente a las condiciones específicas de cada tiempo y lugar".

Reflexionando sobre la "crisis constitucional" que provocaron el ex-Gran Maestre de la Orden, Matthew Festing, y el Cardenal Patrono, Raymond Burke, a finales de 2016, el actual Lugarteniente del Gran Maestre, Giacomo dalla Torre, dijo que este escándalo hizo que "la necesidad de acometer un proceso de reformas de nuestras leyes fundamentales pudiera manifestarse". 

En el seminario de la semana pasada, continuó dalla Torre, "tuvimos la oportunidad de escuchar a diferentes puntos de vista, de compartir experiencias y afrontar cuestiones complejas".

"El camino de la reforma ahora ciertamente está más definido. Durante nuestro recorrido, nos toparemos con otras dificultades, otros obstáculos, pero gracias a la buena voluntad que ha animado nuestro debate -y gracias a la oración constante- estoy convencido de que llevaremos a cabo la reforma", opinó dalla Torre.

Aunque Becciu y della Torre así se han mostrado optimistas sobre el futuro de las reformas de la Orden de Malta, las propuestas lanzadas la semana pasada por las bases de la congregación ahora tienen que ser asumidas por el Soberano Consejo y aprobadas, ya en forma de una nueva constitución, por el Capítulo General. Y es en este primer organismo donde las propuestas pueden correr peligro, ya que tienen mayoría en el mismo los relativamente pocos caballeros profesados que hay en el mundo, quienes, a diferencia de los miembros de la congregación de a pie, generalmente se interesan más por cuestiones doctrinales y litúrgicas que por el trabajo humanitario de la organización.

Una importante prueba de si la Orden de Malta consigue más democracia, más igualdad para todos sus miembros y un nuevo espíritu evangélico vendrá el próximo mes de mayo, cuando el Consejo Completo se reúne en Roma para elegir un nuevo Gran Maestre.