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Vaticano
El Papa con el Canciller austriaco, Sebastian Kurz VN
Junto a la tumba de San Pedro, inspirado por la palabra del Evangelio de hoy, el mandamiento de proclamar la Buen Noticia a todo el mundo resuena intensamente a través de la Iglesia en Vietnam

La mañana de este lunes el Papa Francisco ha recibido en audiencia, en el Palacio Apostólico Vaticano, al Canciller de la República de Austria, S.E. el Sr. Sebastian Kurz, que sucesivamente se reunió con Su Eminencia el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, a quien acompañaba Mons. Antoine Camilleri, Subsecretario de Relaciones con los Estados.

En los coloquios transcurridos en una atmósfera de cordialidad -informa un comunicado la Oficina de Prensa de la Santa Sede-  se han destacado las buenas relaciones bilaterales y la fructífera colaboración entre la Santa Sede y Austria, subrayando la importancia de la defensa de la vida y de la familia, así como de la promoción del bien común de la sociedad, especialmente el de los sectores más débiles de la población.

En el encuentro - continúa el comunicado - se hizo referencia a la contribución del país en el seno de la Unión Europea y a la necesidad de solidaridad entre los pueblos.

Por último, se abordaron algunos temas de actualidad internacional, entre los cuales la paz, el desarme nuclear y las migraciones.

Los obispos vietnamitas llegan a Roma para su visita ad limina

Los 32 obispos de la Conferencia episcopal vietnamita (CBCV) se encuentran este lunes con el Papa Francisco. Es la primera visita ad limina apostolorum desde 2009, cuando los prelados fueron al Vaticano para visitar el sepulcro de los apóstoles Pedro y Pablo y encontrase con el Papa Benedicto XVI.

Hace dos días, los obispos celebraron celebrado una misa junto al altar de la Cátedra dentro de la basílica. Presidió la celebración monseñor Joseph Nguyễn Chí Linh, arzobispo de Huế y presidente de la CBCV, quien expresó la alegría de mostrar los profundos lazos de fidelidad y amor de los católicos vietnamitas con la Iglesia y el Papa. Luego, él invitó a los presentes a rezar con intensidad por la Iglesia universal y en particular, por la Iglesia en Vietnam.

En su homilía sobre la parábola del hijo pródigo, monseñor Joseph Nguyễn Năng, vicepresidente de la CBCV, ha exhortado a los fieles a la reconciliación con Dios como prerrequisito para la comunión en la Iglesia que, a su vez, da un aliento al celo misionero. "Junto a la tumba de San Pedro, inspirado por la palabra del Evangelio de hoy, el mandamiento de proclamar la Buen Noticia a todo el mundo ("ad gentes") resuena intensamente a través de la Iglesia en Vietnam", declaró el obispo de Phát Diệm.

"Desafíos y dificultades siempre presentes en el camino de la misión, cada época tiene sus problemas", prosiguió Joseph Nguyễn Năng, subrayando que "los principales obstáculos son los problemas externos, más que la actitud interior de los discípulos de Cristo que eligen esconderse dentro de los muros de la iglesia". El porcentaje de los católicos en la población de más de 96 millones de vietnamitas bajó en un 6% del 10% de los primeros decenios del siglo XX. La Iglesia en Vietnam tiene 26 diócesis, incluidas 3 arquidiócesis, con 2228 parroquias y 2668 sacerdotes.

Desde la mitad de los años 80, Vietnam realizó el pasaje de una economía de comando altamente centralizada a una economía orientada hacia el mercado, que llevó a grandes inversiones extranjeras en el país. Sin embargo, los inversores parecen concentrarse principalmente en las grandes ciudades, que satisfacen sus exigencias. Por lo tanto, en el último decenio la Iglesia expresó preocupaciones por el difundido fenómeno de la migración juvenil interna.

Entre los problemas cruciales que afligen a la Iglesia está la necesidad de una adecuada pastoral para los jóvenes migrantes internos, que son atraídos por las metrópolis para encontrar trabajo y continuar sus propios estudios. Ellos enfrentan el gran riesgo de ser erradicados de sus tradiciones locales y de la fe, de no estar en grado de buscar consejos éticos y de directivas prácticas.

En el día de hoy, con los vívidos recuerdos de persecución que están presentes continuamente en todo el país, los católicos están muy preocupados por los rumores de un acuerdo inminente entre la Santa Sede y Beijing, que podría llevar a un control más político sobre la jerarquía de la vecina Iglesia de China. Siendo que el gobierno vietnamita depende cada vez más del régimen chino, como un efecto dominó, éste podría seguir el ejemplo de su contraparte china y pedir mayores controles sobre el nombramiento de los obispos en Vietnam, sobre todo si su "patrón" ejerciese presiones para obligarlo a hacer lo mismo.

(RD/Vn/An)