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Vaticano
La antigua cúpula de la Orden de Malta, Matthew Festing y el cardenal Burke Orden de Malta
La Congregación para la Doctrina de la Fe sabía bien lo que pasaba. Me molesté en consultarlos. Porque quería asegurarse de que lo que hacía lo hice con la bendición de la Iglesia

(Cameron Doody).- Tanto el cardenal Gerhard Müller como Raymond Burke se opusieron directamente a la voluntad del Papa y presionaron para que el ahora reinstituido Gran Canciller de la Orden de Malta, Albrecht von Boeselager, saliera de dicha organización. Esa es la explosiva revelación del ex-Gran Maestre de la Orden, Matthew Festing, quien también se ha negado a desmentir que el cardenal Burke quisiera transformar a la Orden en una plataforma para la promoción del catolicismo tradicional.

En una conversación con The Tablet, Festing ha declarado que "todos conocemos el punto de vista del cardenal Burke", en referencia a la continuada oposición del purpurado americano a la visión del Papa Bergoglio -a través de documentos como la Amoris laetitia- de una Iglesia más abierta y comprehensiva con las realidades del siglo XXI. "Y cuando el cardenal patrón dice cosas, las aceptas en obediencia al Santo Padre", ha continuado Festing, revelando que aunque Francisco quiso que la disputa sobre el supuesto reparto de condones en el tercer mundo que von Boeselager habría supervisado se resolviera con diálogo, y no con destituciones, el ex-Gran Maestre tenía "absolutamente claro" que Burke quería que despidiera a von Boeselager.

"[Burke] no dio la luz verde, pero pensaba que [la destitución de von Boeselager] debía producirse", ha revelado el inglés, citando como prueba el hecho de que el purpurado reabrió una investigación interna por el supuesto reparto de condones que en un primer momento exoneró a von Boeselager. "No lo hice todo yo solo", ha enfatizado Festing.

En cuanto al papel del cardenal Müller en la destitución de von Boeselager -la cual finalmente se produciría en diciembre del 2016, precipitando una crisis constitucional en la Orden cuyos efectos aún se sienten- Festing ha desvelado que "la Congregación para la Doctrina de la Fe sabía bien lo que pasaba. Me molesté en consultarlos. Porque quería asegurarse de que lo que hacía lo hice con la bendición de la Iglesia". Tanto es así que Müller, ex-Prefecto de dicha Congregación, se reunió con Festing al menos una vez y que hubo "una serie de reuniones" más con representantes de la Orden de Malta y oficiales de Doctrina de la Fe para tratar del caso: si bien ni Müller ni nadie más de su Congregación nunca entregó ninguna documentación a la Orden ni se reunió con von Boeselager para conocer su punto de vista.

Ya en otra orden de cosas, una fuente anónima dentro de la Orden de Malta ha comentado al Tablet que desde que fuera nombrado patrono de la Orden en 2014, el cardenal Burke "esperó que la Orden le ayudara a promover su idea de la Iglesia, un punto de vista tradicional. Tuvo expectativas más acerca de su papel que correspondía con la realidad, y quiso más influencia y más poder que su puesto implicaba".

"El cardenal quería que la Orden le diera una oficina y una base", ha continuado esta fuente. "También quería que un grupo de curas tradicionales se hiciera curas profesados de la Orden, aunque este deseo no fue concedido". Acusaciones estas sobre las que el mismo Burke, contactado por el Tablet, no ha querido hacer ninguna valoración, mientras que Festing se ha limitado a decir que Burke nunca le pidió ninguna oficina ni ninguna ayuda financiera.

Los caballeros de la Orden de Malta se reunirán los próximos 2 y 3 de mayo para elegir un nuevo Gran Maestre encargado con llevar a buen puerto la reforma de la organización que ha impulsado el Papa Francisco desde la salida de Festing en enero de 2017.