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Vaticano
El metropolitano Hilarión y el Papa Francisco mospat.ru
Las Iglesias católicas no deben inmiscuirse en asuntos internos de la Iglesia ortodoxa rusa, ni siquiera en cuestiones políticas. Esta es mi posición y la posición de la Santa Sede hoy. Y aquellos que se inmiscuyen no obedecen a la Santa Sede

(C.D./Agencias).- Kirill, el Patriarca de Moscú, declina la invitación del Papa a acudir a una jornada de oración por la paz en Oriente Medio el próximo 7 de julio. Es lo que apunta la agencia de noticias rusa Tass, citando "fuentes del Vaticano", quienes informan a su vez que será el metropolitano Hilarión de Volokolamsk quien hará acto de presencia en este acto con Francisco en Bari.

La noticia de la no asistencia de Kirill viene un día después de que el Papa Francisco recibiera en el Vaticano a una delegación de la Iglesia Ortodoxa rusa presidida por el mismo Hilarión, presidente del Departamento de Relaciones Exteriores Eclesiásticas del Patriarcado de Moscú.

El servicio de prensa del Vaticano no informó nada sobre el encuentro, pero fuentes indicaron que la reunión se centró en los problemas relacionados con los peregrinajes a los lugares sagrados para los católicos y los ortodoxos y el llamado "turismo religioso".

Los representantes de ambas Iglesias resaltaron los fuertes lazos culturales e históricos que unen a Rusia e Italia, así como la fidelidad de ambos pueblos a los valores de la religión cristiana.

Si bien el Papa Francisco hizo hincapié en las cosas que las dos Iglesias tienen en común, también enfatizó que el Vaticano "no tiene interés en absoluto" en interferir en las cuestiones internas de la ortodoxia rusa.

"Ante vosotros quiero confirmar, sobre todo ante ti, querido hermano, y ante vosotros, que la Iglesia católica nunca permitirá que de los suyos nazca una actitud de división. Nunca nos lo permitiremos. No lo quiero. En Moscú, en Rusia, hay un solo Patriarcado: el vuestro. Nosotros no tendremos otro", apuntó Francisco a Hilarión.

Audiencia del Papa con el metropolitano Hilarión


El Papa prosiguió: "La Iglesia católica, las Iglesias católicas, no deben inmiscuirse en asuntos internos de la Iglesia ortodoxa rusa, ni siquiera en cuestiones políticas. Esta es mi posición y la posición de la Santa Sede hoy. Y aquellos que se inmiscuyen no obedecen a la Santa Sede".

Así, el obispo de Roma hizo alusión a dos controversias de máxima actualidad para la Iglesia rusa. Por un lado, la pretensión de la Iglesia ortodoxa ucraniana de que el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla le conceda el estatus de autocefalía, o autogobierno. Ambición en la que el Papa parece haber arrojado una jarra de agua fría, pese al apoyo tácito a la causa de la Iglesia greco-católica ucraniana. Y por otro lado, la acusación de que la Iglesia rusa está demasiado vinculada al presidente ruso, Vladimir Putin, que a pesar de su amplia aceptación en Occidente parece que no la comparte el Papa.

Durante el diálogo entre el Papa Francisco y el Metropolitano Hilarión también se abordó la persecución a la que están expuestos los cristianos en Oriente Medio y la destrucción de los santuarios que tiene lugar en esa región.

La tarde de este miércoles en Roma tuvo lugar la inauguración de la exposición "Nuevos mártires y confesores de la Iglesia Ortodoxa rusa", a la que asistió el presidente del Consejo Patriarcal de Cultura Tijon, metropolitano de Pskov y Porjov, y el jefe del Consejo Pontificio para la Cultura, cardenal Gianfranco Ravasi.

La Iglesia ortodoxa rusa sufrió en el siglo XX fuertes represiones, y para 2017 fueron canonizados más de 2.000 mártires que dieron sus vidas defendiendo la fe cristiana, entre los cuales hay simples fieles, monjes y monjas, sacerdotes y obispos.