• Director: José Manuel Vidal
Vaticano
El Papa hizo un llamamiento a respetar “la vida y la dignidad” para “retomar el diálogo” RD
"Nos aleja de actitudes egoístas, de dar solo cuando hemos recibido, y enciende el deseo de hacernos nosotros, en unión con Jesús, pan partido y sangre derramada por los demás", especialmente "por los que buscan comprensión, aliento, y están solos"

(Jesús Bastante).- "Me uno a mis hermanos obispos de Nicaragua expresando el dolor por las graves violencias, con muertos y heridos, realizadas por grupos armados para reprimir protestas sociales". Un día después de que se conociera la carta enviada a Daniel Ortega, Francisco exigió durante el rezo del Angelus "que cese toda violencia y se aseguren las condiciones para retomar el diálogo".

La situación en el país es dramática, con informaciones que ya hablan de ataques a iglesias y de una protección especial para el obispo auxiliar de Managua, Silvio José Báez. Francisco toma partido por los obispos nicaragüenses y por el pueblo, exigiendo "el compromiso por respetar la vida y la dignidad". "La Iglesia está siempre a favor del diálogo", clamó.

En su reflexión para el Angelus de hoy, festividad el Corpus Christi, Bergoglio recordó el "testamento de amor" que Jesús nos dejó con su cuerpo y su sangre. "En esa fuerza -apuntó-, la comunidad cristiana se une alrededor de la Eucaristía, atraídos por su presencia real" a través del símbolo del pan.

 

 

"Cada vez que celebramos la Eucaristía, nosotros experimentamos la nueva alianza, que realiza en plenitud la alianza entre Dios y nosotros, y como partícipes, nosotros, aunque pequeños y pobres, colaboramos en la construcción del Reino de Dios", recordó Francisco, quien añadió que, así, "nos asimilamos a Él, recibimos en nosotros su amor, no para retenerlo celosamente, sino para compartirlo con los demás".

Así, "en la Eucaristía contemplamos a Jesús, pan partido. Esta es la lógica eucarística. Pan partido y donado, sangre derramada para nuestra salvación", una presencia que "nos aleja de actitudes egoístas, de dar solo cuando hemos recibido, y enciende el deseo de hacernos nosotros, en unión con Jesús, pan partido y sangre derramada por los demás", especialmente "por los que buscan comprensión, aliento, y están solos".

Al término de la oración, el Papa recordó que hoy se cumplen 55 años de la muerte de "San Juan XXIII, un pontífice tan amado por el pueblo", cuyos restos se encuentran en Sotto il Monte, siendo venerados por el pueblo. "Que genere en todos propósitos de bien". Bergoglio recordó que esta tarde celebrará en Ostia la procesión y Eucaristía por el Corpus Christi.