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Vaticano
El Papa rehabilita al padre de la Teología de la Liberación en su 90 cumpleaños Agencias
Gracias por todos tus esfuerzos y por tu forma de interpelar la conciencia de cada uno, para que nadie quede indiferente ante el drama de la pobreza y la exclusión

(Cameron Doody).- Todo es posible con Francisco. El "Papa de los pobres" rehabilita a Gustavo Gutiérrez, el padre de la Teología de la Liberación. Bergoglio ha escrito una carta al dominico peruano con ocasión del 90 cumpleaños que celebrará el 8 de junio, en la que le agradece el servicio teológico que ha prestado durante su vida desdeel "amor preferencial por los pobres y los descartados de la sociedad".

El Papa arranca su misiva felicitando al gran teólogo y asegurándole de su oración "en este momento significativo de tu vida". "Me uno a tu acción de gracias a Dios, y también a ti te agradezco por cuanto has contribuido a la Iglesia y a la humanidad", prosigue Francisco, antes de darle al peruano las gracias "por todos tus esfuerzos y por tu forma de interpelar la conciencia de cada uno, para que nadie quede indiferente ante el drama de la pobreza y la exclusión".

90 años son una fecha redonda, pero no suficiente para que el teólogo se jubile. Así lo deja entrever el Papa en su carta: "Te animo a que sigas con tu oración y tu servicio a los demás dando testimonio de la alegría del Evangelio", alienta Francisco, antes de pedir al teólogo peruano que rece por él.

Gustavo Gutiérrez Merino nació el 8 de junio de 1928 en Lima a una familia de raíces quechuas y españolas. En 1947 ingresó en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de San Marcos, pero su participación en la Acción Católica despertó en él una vocación al sacerdocio, y se hizo cura en 1959 tras haber estudiado en Bélgica y Francia.

A partir de los años 60, y desde su preocupación por la injusta estructura social en América Latina, fue desarrollando un nuevo enfoque teológico -la "teología de la liberación"- en el que equiparó la soteriología y el desarrollo humano, lo cual le cosechó muchas críticas por parte de la jerarquía, que sospechaba que trataba de un enfoque demasiado político o ideológico. Siempre ha mantenido, no obstante, la admiración de Jorge Bergoglio, hasta el punto en el que los dos se fundieron en un sentido abrazo en la Casa Santa Marta en septiembre de 2013, y volvieron a compartir un momento semejante cuando se reunieron en Lima a principios de este año, en el último día de la visita de Francisco a Perú.

Carta del Papa a Gustavo Gutiérrez