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Vaticano
Fisichella
La Jornada es un signo de esperanza y un reto a convertirse en instrumentos vivos de misericordia

(AICA): En el marco de la Jornada Mundial de los Pobres que se celebrará este año el próximo 18 de noviembre, el papa Francisco compartirá un almuerzo en el Aula Pablo VI con alrededor de 3.000. Lo anunció esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede monseñor Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, durante la conferencia de presentación del Mensaje del Santo Padre para la II Jornada Mundial de los Pobres.

"Con este Jornada, la Iglesia tiene la intención de reiterar la solicitud de la comunidad cristiana por los que viven al margen de la sociedad debido a su condición de pobreza", explicó monseñor Fisichella.

"En plena adhesión a este magisterio, el interés del Santo Padre y de la Iglesia quiere ser una llamada a la comunidad cristiana para una escucha que se transforme en intervención, en una acción concreta, para afirmar en voz alta el rechazo de la indiferencia y de la impasibilidad que atenazan este período histórico más que otros", agregó.

El presidente del Dicasterio para la Promoción de la Nueva Evangelización señaló que "la Jornada Mundial de los Pobres, probablemente no aliviará todas las heridas que desgarran las vidas de los que viven en los márgenes; y, sin embargo, es un signo de esperanza y un reto a convertirse en instrumentos vivos de misericordia en el tejido capilar de la sociedad, de la comunidad y del encuentro personal".

Seguidamente monseñor Fisichella pasó a enumerar algunas de las iniciativas propuestas a toda la Iglesia y que se concretarán también en el Vaticano por obra del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización con el apoyo de algunos financiadores a quienes agradeció.

El domingo 18 de noviembre a las 9.30 el Papa celebrará una misa en la Basílica de San Pedro en la que participarán pobres, acompañados por las asociaciones y los grupos parroquiales.

Posteriormente Francisco compartirá un almuerzo en el Aula Pablo VI con alrededor de 3.000 pobres, que será ofrecido por el Roma Cavalieri - Hilton Italia, en colaboración con el Ente Morale Tabor. Al mismo tiempo, en muchas parroquias que se unieron a la iniciativa, en los centros de voluntariado y en algunos colegios y escuelas, cada uno según sus posibilidades, se ofrecerá un almuerzo a los pobres.

El sábado 17, se celebrará una vigilia de oración en la basílica de San Lorenzo Extramuros, para todas las asociaciones de voluntariado y para los que, como verdaderos artífices de la misericordia, diaria y discretamente, prestan servicio de asistencia a las personas que viven estas difíciles realidades.

Por otra parte monseñor Fisichella dijo que después de los resultados alentadores obtenidos en la edición anterior, con casi 600 personas indigentes que pudieron recibir tratamiento médico gratuito, se repetirá la experiencia del Ambulatorio de Salud.

A lo largo de la semana del lunes 12 al domingo 18, se instalará un Ambulatorio de Salud en la Plaza Pio XII, donde desde primeras horas de la mañana se ofrecerá atención médica para diversas especialidades. dermatología, infectología, cardiología, ginecología y andrología, oftalmología, podología, análisis clínicos con respuesta a muy corto plazo, serán las áreas médicas cubiertas.

El presidente del dicasterio para la Promoción de la Nueva Evangelización concluyó reiterando que "con este mensaje el papa Francisco se dirige a todos los fieles, de forma individual, a través de las parroquias y grupos de voluntarios, para que dirijan todavía más la mirada hacia los pobres, para escuchar su grito, a menudo silencioso, pero expresado con una mirada elocuente, y para reconocer sus necesidades".

"La invitación, sin embargo, es a no olvidar que la pobreza social sobre la que esta Jornada quiere llamar la atención es solo una de las muchas formas de pobreza que sufre el hombre moderno. El pobre al que se tiende simbólicamente la mano, como recuerda el logotipo de la Jornada Mundial de los Pobres, representa a toda la humanidad, que en la experiencia cotidiana sabe que necesita el abrazo de Dios".