• Director: José Manuel Vidal
Vaticano
El Papa y el niño chino
No nos salvamos solos, pero podemos lanzar un grito de ayuda:'Señor, sálvame, enseñame el camino, acaríciame, dame un poco de alegría

(José M. Vidal).-En la audiencia del miércoles, el Papa Francisco sigue explicando los mandamientos, que son "palabras liberadoras de Dios". Asegura que ser cristianos es seguir "un camino de liberación", que hay que experimentar, y pregunta a la gente: "¿Cuántas cosas bellas hizo Dios por tí?".

Día soleado y ventoso en Roma. Tanto que el viento se lleva el solideo del Papa, mientras hace el recorrido en papamóvil por la Plaza de San Pedro. Sus escoltas le dan otro, pero el Papa lo dobla y se lo guarda, para que no se lo vuelva a arrebatar el viento. Y, antes de bajar del papamóvil, se lo vuelve a colocar.

Lectura del libro del Deuteronomio:

"Moisés habló al pueblo, diciendo: «Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra: ¿hubo ja­más, desde un extremo al otro del cielo, palabra tan grande como ésta?; ¿se oyó cosa semejante?; ¿hay algún pueblo que haya oído, como tú has oído, la voz del Dios vivo, hablando desde el fuego, y haya sobrevivido?; ¿algún Dios intentó jamás venir a buscarse una nación entre las otras por medio de pruebas, signos, prodigios y guerra, con mano fuerte y brazo poderoso, por grandes terrores, como todo lo que el Señor, vuestro Dios, hizo con vosotros en Egipto, ante vuestros ojos? Te lo han hecho ver para que reconozcas que el Señor es Dios, y no hay otro fuera de él".


Algunas frases de la catequesis del Papa


"Hoy, esta audiencia se desarrolla aquí y en el aula Pablo VI, donde están muchos enfermos. Saludémosles".

"Seguimos hablando de los mandamientos, que más que mandamientos son palabras de Dios a su pueblo, para que camine bien. Palabras amorosas de un Padre".

"El Dios de Israel primero salva y, después, pide confianza"

"El decálogo de la ley comienza por la fidelidad de Dios"

"Dios, primero salva y da, después, pide"


"Dios no es un extraño. Es tu Dios"

"El que parte de sí mismo, ¿a dónde llega? A sí mismo. Es incapaz de hacer camino. Vuelve sobre sí mismo. Es la actitud egoista. Es lo de las personas que son yo, me, conmigo y para mí..."

"El fundamento de los deberes cristianos es Dios Padre que, primero da y después pide"

"Ser cristino es un camino de liberación, de mandamientos que liberan"

"La formación cristiana no se basa en la fuerza de voluntad, sino en la acogida de la salvación, en dejarse amar"

"Primero el Mar Rojo, después el Sinaí"

"Dios salva a su pueblo en el Mar Rojo y, después, en el Sinaí le dice lo que debe hacer"

"Hacer ejercicio de memoria: ¡Cuántas cosas bellas hizo Dios con cada uno de nosotros!"

"Quisiera proponeros un pequeño ejercicio, en silencio todos, pero que cada uno responda en su corazón: ¿Cuántas cosas bellas hizo Dios por mí?. En silencio, cada uno responde"


"Ésta es la liberación de Dios: Hace cosas bellas por nosotros y nos libera"

"¿Cómo pasar de una espiritualidad de siervos a la de hijos?"

"Dios piensa en mí"

"La acción liberadora de Dios es la respuesta a este lamento: No nos salvamos solos, pero podemos lanzar un grito de ayuda:'Señor, sálvame, enseñame el camino, acaríciame, dame un poco de alegría"

"Pedir ser liberados de las cadenas de la esclavitud"

"Hay muchas cosas no liberadas en nuestra alma"

"Dios atiende este grito"

"Dios no nos quiere oprimidos, sino libres"

"Que Dios sea bendito por todo lo que hizo, hace y hará en nosotros"


Texto íntegro del saludo del Papa en español

Queridos hermanos y hermanas:

El texto de los diez mandamientos está precedido por una frase que pone de manifiesto la generosidad de Dios, recordando que Dios liberó a su pueblo y lo sacó de la esclavitud. Es una muestra más de que Nuestro Dios primero salva y después nos pide confianza.

Desde esta perspectiva, la vida cristiana no es simplemente un obedecer normas ni cumplir deberes, ni tampoco depende solo de nuestra fuerza de voluntad, sino que es una respuesta agradecida a un Padre generoso que nos ama y nos libera. Un corazón que ha sido tocado por el Espíritu Santo es agradecido y recuerda la bondad de Dios y los muchos beneficios que ha recibido de él.




 

Si alguien no ha hecho todavía experiencia de la acción liberadora de Dios en su vida, necesita elevar su grito al Padre como hizo el pueblo de Israel, él siempre escucha el lamento de sus hijos y los libera. Nosotros no podemos salvarnos únicamente con nuestras propias fuerzas, pero podemos gritar pidiendo ayuda. Esto es ya una forma de oración, que brota de lo que en nosotros existe de oprimido y necesitado de libertad. Dios escucha siempre nuestro grito, pues él nos ha llamado a vivir como hijos libres y agradecidos, obedeciendo con alegría a aquel que nos ha dado mucho más de lo que nosotros podremos darle.
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Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica.

Los invito a que, recordando todo lo bueno que Dios ha hecho en ustedes, respondan con libertad y alegría a la llamada de Dios, que nos ama y nos libra de nuestras esclavitudes para que podamos vivir como sus hijos amados. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.