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Vaticano
Cardenal Kevin Farrell, Prefecto de Laicos, Familia y Vida Agencias
Si solo se ordenan mujeres se les aísla y se continúa con el sistema, no se cambian las estructuras

(Cameron Doody).- "Los sacerdotes no son los mejores para preparar a otros para el matrimonio. No tienen credibilidad porque nunca han vivido la experiencia". Así piensa el cardenal Kevin Farrell, máximo responsable del Encuentro Mundial de las Familias de Dublín de agosto.

El purpurado sostiene que los curas "pueden saber teología, la teoría de la teología dogmática, pero de allí a poner las cosas en práctica todos los días... no tienen la experiencia".

En una entrevista con la revista de los obispos irlandeses Intercom, recogida por Irish Times, el Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida afirma que aunque sobreviva aún en ciertos rincones de la Iglesia, el clericalismo ha muerto. "No porque hayamos hecho algo para matarlo, sino por los números", ha explicado.

El cardenal puso el ejemplo de la diócesis de Dallas, donde fue obispo desde 2007 hasta 2016. "Tenemos un millón y medio de católicos, y 75 curas, con una tasa de asistencia [a Misa] del 45-50%". Con esta escasez de presbíteros, "debemos preocuparnos por el 99%, por los bautizados, y no por las cosas con las que hemos estado obsesionados".

Hay "países en los que los laicos dirigen la Iglesia", ha proseguido Farrell, recurriendo de nuevo a su experiencia en Dallas, donde "teníamos un solo cura en una parroquia al que 10.000 personas asistían a Misa los fines de semana".

"Tenemos templos que tienen un presupuesto anual de 20 millones de dólares. Ningún cura podrá dirigir una parroquia de este tamaño sin laicos competentes", ha apuntado el cardenal.

El cardenal Kevin Farrell


Farrell no tiene dudas sobre que los laicos asuman más responsabilidades. Es el único remedio para acabar con el excesivo clericalismo. Por ello, ha explicado que "la ordenación de mujeres no es la solución" a la escasez de vocaciones ni a la exagerada influencia de los sacerdotes, porque "si solo se ordenan mujeres se continúa con el sistema, no cambian las estructuras". "¿Queremos convertirlas en clérigos? No queremos", ha apuntado el cardenal. "Ellas tienen que ser personas del mundo, que vivan en el mundo".

En este sentido, Farrell explica los logros del Papa en la Curia romana, que "está sobrecargada con clérigos" y "no debe ser así". "Francisco, sin hacer ruido, ha ido colocando a mujeres en posiciones de poder", afirma el purpurado.

"Por primera vez en la historia de la Iglesia", añade, ha nombrado a mujeres como consultoras de la Congregación para la Doctrina de la Fe, "que, le guste a la gente o no, es la 'zona de poder' del Vaticano". El pontífice también ha designado a mujeres en puestos importantes en el propio Dicasterio para Laicos, Familia y Vida, continúa Farrell, mujeres que "no son consagradas de comunidades laicas sino que son casadas": lo que demuestra y afirma su dignidad y su vocación en el mundo.

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