Hermando Rodríguez Carballo, anfitrión del Papa en Asís
“No habrá paz en el mundo hasta que no haya paz entre las religiones, y que no habrá paz entre las religiones hasta que no haya diálogo entre ellas”.
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(José Manuel Vidal).- 25 años después, Benedicto XVI emula a Juan Pablo II y se reúne, en Asís, el próximo día 27 con los líderes religiosos de todo el mundo. El anfitrión de la 'Jornada de oración por la paz' es el ministro general de los franciscanos, el español José Rodríguez Carballo. Orgulloso de recibir en su casa esta cumbre interreligiosa, el 119 sucesor de San Francisco asegura que el encuentro es ya "un signo de los tiempos", porque "no habrá paz en el mundo hasta que no haya paz entre las religiones". Tras proclamar que "no es lícito utilizar el nombre de Dios para justificar guerras o violencia", el hermano Carballo asegura que Benedicto XVI es "el faro y la máxima autoridad moral del mundo".
Pregunta.- ¿Asís y los franciscanos están preparados para recibir a Benedicto XVI?
Respuesta.- Por supuesto que estamos preparados. Para acoger al padre uno siempre está preparado. Yo tendré el honor de acogerlo en la Basílica de la Porciúncula, cuna de la Orden franciscana y de la Orden de las Hnas Clarisas. Para mí y para los franciscanos es un honor, un privilegio poder recibir al Papa en nuestra casa, que es su casa. Allí estaré con todo el Gobierno General OFM, con los demás Ministros generales de la Primera Orden y del TOR y con muchos franciscanos y miembros de la Familia Franciscana, en representación de otros muchos que desearían estar pero que no podrán por diversos motivos: Entre otros, porque los lugares para participar en los eventos son limitados. Ya desde ahora quiero manifestar en nombre de todos los Franciscanos del mundo mi sincera, gozosa y filial gratitud al "señor Papa", como lo llamaba san Francisco. En nombre de todos los franciscanos: Bienvenido Santo Padre.
P.- ¿Qué siente cuando se acerca la fecha de la Jornada de oración por la paz del 2011?
Yo personalmente siento una gran alegría. El encuentro del 27 octubre 2011 relanza el llamado "espíritu de Asís", que responde a lo que también Juan Pablo II llamó la "lógica de Asís". Un espíritu y una lógica que son el espíritu y la lógica que motivaron la acción reconciliadora llevada a cabo por san Francisco. Un espíritu y una lógica que subrayan la necesidad de poner amor donde hay odio, verdad donde hay error, perdón donde haya sed de venganza, paz donde haya guerra. La lógica de Asís, el espíritu de Asís es la lógica y el espíritu del amor, del perdón, de la reconciliación..., es la lógica y el espíritu del Evangelio que san Francisco vivió y predicó cuando el obispo de Asís estaba enfrentado al podestá de Asís, cuando la cristiandad estaba enfrentada al Islam y que le llevó a realizar el gesto inédito y profético del encuentro en 1219 con el Sultán Melek el Kamil en Damieta, y cuando la ciudad de Gubbio estaba enfrentada al "lobo".
P.- El Santo Francisco que se desvivió por ser mensajero de la paz.
R.- Benedicto XVI escribió hace ahora 5 años: "El Poverello, encarnó en modo ejemplar la bienaventuranza proclamada por Jesús en el Evangelio: Bienaventurados los constructores de paz, porque serán llamados hijos de Dios. El testimonio que dio en su tiempo lo hace natural referencia para cuantos hoy cultivan el ideal de la paz, del respeto por la naturaleza, del diálogo entre las personas, entre las religiones y las culturas". Francisco es un verdadero apóstol de la paz y de la reconciliación. Para mí como creyente y como franciscano la Jornada de oración por la paz del próximo 27 es un signo de los tiempos a través del cual se manifiesta y nos interpela el Espíritu. Personalmente estoy muy agradecido al Papa por esta Jornada, y lo mismo puedo decir de todos los franciscanos.
P.- ¿Qué hay de la Jornada del 86 en ésta del 2011?
Hay muchas cosas. Hay encuentro, hecho de escucha, entre los distintos líderes religiosos. Hay además -y esto es una novedad-, encuentro con los no creyentes, pues también ellos deben colaborar activamente en la construcción de la paz y pueden ayudarnos a tomar conciencia de los errores que hemos cometido los creyentes y que nos han llevado a enfrentamientos entre nosotros. Entre el encuentro del 86 y el del 2011 hay continuidad, también, en los gestos. Tanto entonces como ahora habrá el gesto de la peregrinación, el ayuno y la oración.
P.- ¿Qué simboliza cada uno de esos tres gestos mayores?
R.- La peregrinación pone de manifiesto que todavía no hemos alcanzado la meta, que no hemos alcanzado la paz, pero que estamos en camino. El ayuno habla de purificación y de la necesidad de la conversión del corazón para alcanzar la paz, pues sólo el hombre "convertido", "reconciliado consigo mismo", como lo muestra el ejemplo de san Francisco de Asís, puede ser verdadero constructor de paz. La paz se construye, antes que sobre los acuerdos diplomáticos, en los propios corazones, lugar, para los creyentes, de la intervención de Dios. Y la oración, esta vez individual y silenciosa, pone de manifiesto la dimensión espiritual de la paz. Ésta es un don que viene de lo alto o no será una paz duradera. Pero, sobre todo, hay continuidad en la voluntad de ser artífices de paz y de reconciliación entre todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
P.- ¿25 años después, hemos avanzado en el diálogo interreligioso?
R.- Yo creo que en estos 25 años que nos separan del encuentro de Asís del 1986 hemos avanzado mucho en el diálogo interreligioso. Lo demuestran los repetidos encuentros del Papa con los líderes de las grandes tradiciones religiosas, como pueden ser el Judaísmo o el Islam. Lo demuestra, sobre todo, el "diálogo de la vida" que se da sin mucho ruido en la vida cotidiana en muchos lugares del planeta. Pienso en países que conozco bien como en Marruecos, Libia, Líbano, Siria, Palestina, Israel..., donde ese diálogo es vivido sobre todo en las escuelas y en las obras sociales, pero también en el trato ordinario de la gente entre sí. En este sentido creo que el encuentro de Asís en 1986 ha sido un gesto verdaderamente profético que continuó en los encuentros posteriores del 1994 y del 2002, siempre en la ciudad de Asís, y que seguramente va a ser continuado en el encuentro del 2011.
P.- A pesar de la presencia de los fundamentalismos
Desgraciadamente, esta dinámica no impide, en efecto, que siga habiendo fundamentalismos de todo tipo. El avance en el diálogo tampoco nos puede llevar a cruzarnos de brazos. Al contrario, hemos de seguir creciendo en el diálogo hecho de escucha y de respeto hacia el "otro", hacia el diferente. Hoy más que nunca es urgente reforzar los caminos de diálogo ya existentes y abrir otros nuevos que nos lleven a unir fuerzas para luchar contra todo tipo de discriminación e injusticia que están a la base de la violencia y de la guerra. En este sentido es bien cierto que no habrá paz en el mundo hasta que no haya paz entre las religiones, y que no habrá paz entre las religiones hasta que no haya diálogo entre ellas.
P.- En nombre de Dios se sigue matando. ¿Es eso un pecado y una blasfemia?
R.- La celebración del "espíritu de Asís" quiere ser una ocasión para que todos los líderes religiosos asuman su propia responsabilidad en la construcción de la paz, y que las creencias personales y comunitarias se traduzcan en un esfuerzo personal y comunitario concreto a favor de la construcción de la paz. De este modo La Jornada del 27 de octubre nos pone en guardia contra una trampa y un pecado, siempre presentes: la instrumentalización de la religión como elemento de conflicto. La violencia en nombre de Dios, como muchas veces han subrayado Juan Pablo II y Benedicto XVI, es fruto de la ceguera religiosa. No es lícito utilizar el nombre de Dios para justificar la guerra o cualquier tipo de violencia. Sería usar el nombre de Dios en vano y, por lo tanto, sería pecado, un pecado grave.
P.- Los líderes religiosos, reunidos en Asís, van a rezar, según dice el lema, por la paz y la justicia. ¿No hay paz sin justicia?
R.- "La justicia y la paz se besan", dice la Sagrada Escritura. A la base de tantas violencias está la injusticia que sufren muchos de los hombres y mujeres de nuestro tiempo. No hay paz sin justicia, como no hay paz sin verdad, como se afirma en el lema de esta Jornada: Peregrinos de la paz, peregrinos de la verdad. De ahí que en Asís oraremos por la justicia, nos abriremos a la Verdad y nos comprometeremos a favor de la paz.
P.- ¿Podrá salir de la Jornada un rayo de esperanza para un mundo en crisis?
R.- Yo creo que sí. Si la crisis que estamos viviendo es una crisis cultural y de valores, y no simplemente crisis económica, esta Jornada, que pone en el centro el encuentro entre diversos, el ayuno como actitud de conversión, y la peregrinación como compromiso de seguir caminando hacia la paz y la reconciliación, y la oración, será una Jornada de la que surjan motivos de esperanza. Para mí el que el Papa se encuentre con tantos líderes religiosos y con no creyentes de buena voluntad es un signo que nos dice que hay futuro. Como ama decir Benedicto XVI con Dios hay futuro. Y esta Jornada nos lo va a recordar gracias también a la oración individual y silenciosa.
P.- ¿El Papa de Roma sigue siendo el faro y la máxima autoridad moral del mundo, el único capaz de reunir a todos los demás líderes religiosos en torno a él?
Ciertamente. Faro y máxima autoridad moral lo fue Juan Pablo II cuando convocó aquel primer encuentro en 1986, faro y máxima autoridad moral lo sigue siendo Benedicto XVI. Lo demuestra la capacidad de convocatoria que tiene este Papa, no sólo en circunstancias extraordinarias como la del próximo 27 de octubre, sino también en circunstancias "ordinarias", como pueden ser las audiencias de los miércoles en Roma, la recitación del Angelus los domingos o cuando visita algún país. ¿Cómo no recordar aquí la última Jornada Mundial de la Juventud del pasado mes de agosto en Madrid?
P.- ¿Por qué esta autoridad moral del actual Papa?
R.- Le contesto con una respuesta que me gustó y que hago plenamente mía. A una joven que venía a escuchar al Papa durante la breve catequesis con motivo del Angelus dominical le preguntaron: ¿Por qué vienes todos los domingos a la Plaza de San Pedro a escuchar al Papa? La respuesta fue sencilla pero a mi modo de ver exacta: "Vengo porque me gusta como habla de Jesús". En ello, en como habla de Jesús, está la respuesta a la fuerza de convocatoria que tiene este Papa.
P.- En los sectores católicos más integristas se critica el espíritu de Asís, al que se llega a compara con el de Satanás. ¿Qué les diría?
R.- Muy sencillo: que no tengan miedo. Estamos en buenas manos. Tenemos un experto "capitán" de la nave que es la Iglesia. Y sobre todo, tenemos a Jesús que no permitirá que la barca se hunda. Repito no hemos de tener miedo. El diálogo, cuando se hace desde un sentido de pertenencia claro, nunca es de temer.
Algunos titulares
"Para mí y para los franciscanos es un honor, un privilegio poder recibir al Papa en nuestra casa, que es su casa"
"El espíritu de Asís trata de poner amor donde hay odio, verdad donde hay error, perdón donde haya sed de venganza, paz donde haya guerra"
"La Jornada de oración por la paz del próximo 27 es un signo de los tiempos"
"No habrá paz en el mundo hasta que no haya paz entre las religiones, y que no habrá paz entre las religiones hasta que no haya diálogo entre ellas".
"No es lícito utilizar el nombre de Dios para justificar la guerra o cualquier tipo de violencia"
"No hay paz sin justicia, como no hay paz sin verdad"
"El que el Papa se encuentre con tantos líderes religiosos y con no creyentes de buena voluntad es un signo que nos dice que hay futuro"
"Benedicto XVI es el faro y la máxima autoridad moral del mundo"
"El diálogo, cuando se hace desde un sentido de pertenencia claro, nunca es de temer"