• Director: José Manuel Vidal
Vida Religiosa
XLI Semana de Estudios Vicencianos
Es muy importante considerar nuestra evolución demográfica y los contextos sociales, las necesidades apremiantes de los pobres y nuestra capacidad para responder mejor a éstos, como una familia

(RV).- Del 12 al 15 de octubre tiene lugar en Roma el Simposio Internacional de la Familia Vicenciana con ocasión del cuarto centenario de la fundación del carisma que dio lugar a la creación de las obras de caridad, iniciativa del sacerdote francés San vicente de Paúl.

Entre varias de las actividades previstas destaca el encuentro con el Papa Francisco en la Plaza de San Pedro, que tendrá lugar el sábado 14 de octubre. En este contexto nuestra colega Adriana Masotti entrevista al Padre Tomaž Mavrič, superior general de la Congregación de las Misioneras e Hijas de la caridad de San Vicente de Paúl.

"Es un regalo de Dios el poder celebrar este evento junto con el Papa Francisco", explica el Padre Tomaž Mavrič. "Este simposio es una gran bendición para toda la Familia Vicenciana y una hermosa oportunidad para que podamos ser renovados en nuestro celo misionero".

Además de la esperada cita con el Santo Padre, destacan dos actividades centrales dentro del intenso programa: la primera es el encuentro con todos los jóvenes pertenecientes a los grupos de Juventudes Marianas Vicencianas, que tendrá lugar el viernes 13 de octubre y a quienes se les invitará a reflexionar de qué manera concreta se implican en la ayuda a los más pobres de la sociedad.

 

 

La segunda, será una vigilia de oración en la basílica de San Pablo Extramuros, el sábado 14, en la que tendrán el privilegio de contar con la reliquia del Corazón de San Vicente, y que posteriormente proseguirá su recorrido por varias partes del mundo donde continúan creciendo las obras de caridad, fruto de su vida misionera. Finalmente el simposio será clausurado con una celebración eucarística en esta misma basílica, el domingo 15 de octubre.

"El 400 aniversario del carisma nos ofrece una oportunidad única para celebrar nuestra herencia vicenciana, dar las gracias por todo lo que se ha hecho y elaborar ideas y planes para el futuro. Es muy importante considerar nuestra evolución demográfica y los contextos sociales, las necesidades apremiantes de los pobres y nuestra capacidad para responder mejor a éstos, como una familia", concluye el padre Tomaž.