• Director: José Manuel Vidal
Vida Religiosa
Videomensaje del Papa a la 47 Semana de Vida Consagrada del ITVR RD
Que Dios los bendiga. Recen por mí. Que se diviertan. No pierdan el sentido del humor

(Jesús Bastante).-  "No hagas proselitismo, por favor. Buscad maneras para abrir caminos para que el Señor pueda hablar, para que el Señor pueda llamar". El Papa Francisco ha abierto la 47 semana Nacional para Institutos de Vida Consagrada, organizada por el ITVR en un abarrotado salón de la Fundación Pablo VI.

En su videomensaje, Francisco saluda a los religiosos españoles, y no oculta el debate de fondo: "Faltan vocaciones". Ante esta realidad, Bergoglio ofrece un horizonte esperanzador. "Nos podemos quedar en esta lamentela (...) con esa música de fondo de llorar glorias pasadas cuando el Señor nos dice: 'Mira hacia adelante y mira lo que tenéis que hacer'".

"Pero no hagas proselitismo, por favor. Buscad maneras para abrir caminos para que el Señor pueda hablar, para que el Señor pueda llamar", continúa el Papa. "No hagas campaña electoral ni campañas de tipo comercial porque el llamado de Dios no entra en las pautas del marketing. Es otra cosa. Así que, ¡anímense y sigan adelante", sostiene.

Sobre los jóvenes, el Papa sugiere algunas ideas surgidas de la lectura del último libro de Z. Bauman, 'Sin raíces'. "Mi gran temor es que nuestros jóvenes pierdan las raíces. Tengo miedo de eso", confiesa el Papa, quien aboga por "preparar el camino" para que "los jóvenes tengan un diálogo con los ancianos. Mucha de la generación del medio, la de sus padres, está a mitad de camino".

"Estamos a tiempo de recuperar raíces. También estamos a tiempo de hacer soñar a esos hombres y mujeres para que nos den después a los jóvenes la capacidad de profetizar", concluye el Papa, quien reclasman "un diálogo intergeneracional de alto nivel" entre jóvenes y mayores. "Todavía estamos a tiempo: no lo perdamos. Y vean la manera de escuchar las inquietudes de los jóvenes y también la de los ancianos. Métanlos juntos y la cosa va a andar bien".

"Que Dios los bendiga. Recen por mí. Que se diviertan. No pierdan el sentido del humor", finaliza el mensaje, recibido con un fuerte aplauso por los más de 700 asistentes. Entre ellos, el cardenal de Madrid, Carlos Osoro. A lo largo de la semana, entre otros, intervendrán el cardenal Maradiaga, José Rodríguez Carballo y, por videomensaje, el hermano Alois, prior de Taizé.

 

 


VÍDEO-MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LOS PARTICIPANTES EN LA XLVII SEMANA NACIONAL PARA INSTITUTOS DE VIDA CONSAGRADA
Instituto Teológico de Vida Religiosa (Madrid)
Jueves, 5 de abril de 2018

P. Martínez Oliveras
y a todos ustedes que están reunidos reflexionando en este tema que nos lleva hacia el Sínodo: los jóvenes, las vocaciones, la vocación a la vida religiosa.

Y, por supuesto, el telón de fondo es «faltan vocaciones». Y nos podemos quedar en esa lamentela; estar ahí con esa música de fondo de llorar glorias pasadas cuando el Señor nos dice: «Mira hacia delante y mira lo que tenéis que hacer».

Pero no hagas proselitismo, por favor. Buscad maneras para abrir caminos para que el Señor pueda hablar, para que el Señor pueda llamar. No hagas campaña electoral ni campañas de tipo comercial porque el llamado de Dios no entra en las pautas del marketing. Es otra cosa. Así que, ¡anímense y sigan adelante!

Respecto de los jóvenes solo les quisiera sugerir una cosa que los puede ayudar.

Me impresionó la traducción alemana del último libro de Z. Bauman (el original salió en italiano, Nacidos líquidos [Nati liquidi]) pero la traducción alemana puso: Sin raíces [Die Entwurzelten]. Mi gran temor es que nuestros jóvenes pierdan las raíces. Tengo miedo de eso. Quizás el trabajo de hoy sea preparar el camino para que se vea aquello que anunció Joel: «Los ancianos soñarán y los jóvenes profetizarán» (2,28). Y hoy más que nunca es necesario que los jóvenes tengan un diálogo con los ancianos. Mucha de la generación del medio, la de sus padres, está a mitad de camino.

Estamos a tiempo de recuperar raíces. También estamos a tiempo de y estamos a tiempo de hacer soñar a esos hombres y mujeres para que nos den después a los jóvenes la capacidad de profetizar. El diálogo entre los abuelos y los nietos es un diálogo intergeneracional de alto nivel. Y todavía estamos a tiempo: no lo perdamos. Y vean la manera de escuchar las inquietudes de los jóvenes y también la de los ancianos. Métanlos juntos y la cosa va a andar bien.

En cuanto al número de vocaciones que el Señor decida. Nosotros hagamos lo que Él nos pidió: rezar y testimoniar. («Yo quiero ser como ése». «Yo quiero ser como ésa»).

Que Dios los bendiga. Recen por mí. Que se diviertan. No pierdan el sentido del humor.

Franciscus