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Vida Religiosa
El rector mayor visita Damasco y Alepo ANS
Les pido una oración con fe al Señor, para que no les falte su fuerza. Y sigo implorando nuevamente por la solidaridad, para que podamos ayudar a quienes lo han perdido todo

(Jesús Bastante/ANS).- "Estoy impresionado por la destrucción, por el dolor, por las muertes, por las 102.000 personas que han sido heridas por las bombas y más de 3 a 5 millones de sirios que han dejado Siria... Pero, quiero decirles algo que yo he visto: Se siente que hay mucha esperanza". El rector mayor de los salesianos, Ángel Fernández Artime, visitó este domingo Alepo, para acompañar el trabajo que la congregación realiza en toda Siria.

Durante el mismo, Artime visitó los lugares marcados por el sufrimiento de la guerra, pero también por la esperanza de quienes, como los salesianos y los jóvenes de sus obras, decidieron seguir creyendo en un futuro de paz y de prosperidad.

"Hemos venido a rezar por la paz, a orar por el encuentro entre personas, las culturas y las religiones, y también a pedirle al Señor que... nunca se repita", apuntó el salesiano, quien afirmó su confianza en que "la vida continúa, la fraternidad es real, la ayuda es posible".

"El Señor apoya a todos, a todos los creyentes de cualquier credo", aseguró el rector mayor, quien se alegró al comprobar que, tras siete años de guerra en Alepo, "la vida vuelve a la normalidad, hay un deseo real de reconstruir la fraternidad, la convivencia, de continuar sirviendo a la propia gente, a los que vienen detrás, a los que nacieron en estos años".

"Querida Familia Salesiana, queridos jóvenes, en primer lugar, les pido una mirada de comprensión, de ternura para con estos nuestros hermanos, hermanas, amigos. Les pido una oración con fe al Señor, para que no les falte su fuerza. Y sigo implorando nuevamente por la solidaridad, para que podamos ayudar a quienes lo han perdido todo", concluye el videomensaje de Artime.

 

 

Éste es el mensaje de Artime desde Alepo:

Hoy es domingo 8 de abril de 2018. Estoy en Alepo, en el mismo lugar donde nuestros hermanos nos han enviado el saludo de Navidad. Estolas Hijas de María Auxiliadora, nuestros hermanos, todos como familia, el Movimiento Juvenil Salesiano, para dirigir una palabra a todo el mundo salesiano, a la Familia Salesiana en el mundo, a nuestros hermanos y hermanas y a todos los jóvenes que puedan escucharnos.

Me complace decirles que hemos venido a rezar por la paz, a orar por el encuentro entre personas, las culturas y las religiones, y también a pedirle al Señor que... nunca se repita.

Debo decir que estoy impresionado por la destrucción, por el dolor, por las muertes, por las 102,000 personas que han sido heridas por las bombas y más de 3 a 5 millones de sirios que han dejado Siria...

Pero, quiero decirles algo que yo he visto: "Se siente que hay mucha esperanza"

Primero, porque en la fe, sobre todo en este tiempo de Pascua, uno siente realmente que la vida continúa, que la fraternidad es real, que la ayuda es posible, que el Señor apoya a todos, a todos los creyentes de cualquier credo. Vemos que la vida vuelve a la normalidad, que hay un deseo real de reconstruir la fraternidad, la convivencia, de continuar sirviendo a la propia gente, a los que vienen detrás, a los que nacieron en estos años.

Querida Familia Salesiana, queridos jóvenes, en primer lugar, les pido una mirada de comprensión, de ternura para con estos nuestros hermanos, hermanas, amigos. Les pido una oración con fe al Señor, para que no les falte su fuerza. Y sigo implorando nuevamente por la solidaridad, para que podamos ayudar a quienes lo han perdido todo.

Un abrazo y un sentimiento de amistad hacia nuestra realidad salesiana, que es muy hermosa, es cristiana y un saludos a todos los ciudadanos de Alepo y de Siria

A todos ustedes un abrazo y un saludo.

Bye Bye y "Shukran Shukran"