Salud

Científicos del Instituto Salk se han basado en los estudios de la Universidad de Deakin y han descubierto cómo poder activar el funcionamiento físico en las personas sedentarias con un compuesto químico.

El fármaco imita los beneficios que proporciona el ejercicio, inclusive la probabilidad de quemar grasas y reforzar la resistencia física.

El estudio no sólo profundiza nuestra comprensión sobre la importancia en la resistencia aeróbica, sino que también ofrece a las personas con enfermedades de corazón, pulmonar u otras limitaciones, esperanza de poder solucionar estos problemas farmacológicamente.

¿Se puede reemplazar la resistencia por un fármaco?

El desarrollo de resistencia física significa poder mantener una actividad aeróbica en períodos de tiempo más largos. A medida que una persona se pone en forma, los músculos cambian la quema de carbohidratos por la quema de grasa. Así pues, los científicos asumieron que la resistencia es la capacidad del cuerpo para quemar grasa.

El anterior estudio del laboratorio australiano consistió en implementar a los ratones un gen llamado PPARD que ofreció pistas intrigantes: los ratones con la modificación genética corrían largas distancias y tenían resistencia, pero eran muy sensibles a la insulina. Es por esto que el equipo del Instituto de Salk descubrió que un compuesto químico llamado GW tiene una respuesta positiva a la insulina en los ratones. Sin embargo, GW no parecía mostrar efectos de resistencia a menos que se combinara con ejercicio diario.

Los investigadores de Salk dieron a los ratones una dosis más alta de GW durante un largo período de tiempo y descubrieron que los ratones que consumían el fármaco tenían un 70% más resistencia que los que no lo tomaban.

Esto demuestra que los cambios no sólo los conduce una actividad física, sino que también se puede lograr activando químicamente los genes implicados. El estudio sugiere que quemar grasa lleva más tiempo que la quema de glucosa, por lo que GW y PPARD están evitando que el azúcar sea la fuente de energía en el músculo durante el ejercicio para que pueda ser dirigido al cerebro. En definitiva, se puede mejorar la resistencia sin esfuerzo físico.

Las compañías farmacéuticas están interesadas en centrar la investigación en el desarrollo de ensayos químicos para humanos. El descubrimiento del compuesto químico basado en GW y PPARD podría suponer una mejora en la salud de pacientes con obesidad o diabetes, entre otras afecciones.