Salud
Donald Trump, presidente de EEUU. WH

Uno de los medicamentos consumidos por el presidente provoca impotencia y trastornos depresivos irreversibles, debido a la disminución de las hormonas sexuales masculinas. Suele ser utilizado contra la calvicie.

Tras conocerse algunos casos de suicidios en Reino Unido, los médicos recomiendan limitar su toma.

No hay día que Donald Trump no salga en la portada de varios periódicos bien por su relación con Melania, por alguna frase polémica o su inconfundible look rubio y naranja. Y es que el presidente no levanta cabeza, si recientemente conocíamos la posible infidelidad por parte de la primera dama, ahora nos enteramos que su médico de toda la vida ha dado pie a más rumores.

Según Harold Bornstein, quien lleva tratando al magnate casi 37 años, Trump toma pequeñas dosis de Propecia o Finasteride, un fármaco creado para la próstata que acabo resultando eficaz contra la calvicie en la zona superior de la cabeza. Su consumo regular provoca que crezca pelo en la zona de la coronilla, pero no en los laterales, de forma rápida, lo que explicaría la característica melena rubia del magnate estadounidense.

El Finasteride fue creado en los años 90 para paliar los efectos de la hiperplasia próstatica, hasta que sus pacientes vieron como en poco tiempo recuperaban pelo. Por eso, no es de extrañar que Trump haya recurrido a una solución rápida para tratar su alopecia y potenciar el crecimiento de su peculiar melena, a pesar de sus duros efectos secundarios.

Exactamente, este medicamento antiandrogénico lo que hace es reducir o inhibir los efectos de las hormonas sexuales masculinas, provocando impotencia, trastornos depresivos e inestabilidad emocional.

Concretamente, algunos médicos han pedido una especial prudencia a la hora de recetar dicho medicamento, tras conocerse algunos casos de suicidios ocurridos en Reino Unido tras la toma de los comprimidos de 1mg.

Su médico Bornstein, también añadió que el presidente consume antibióticos para controlar el tono anaranjado de su piel, junto con pastillas para controlar el colesterol y una aspirina infantil diaria para prevenir un posible ataque cardíaco.