Salud

Los inhibidores de la bomba de protones (PPI) se utilizan para suprimir la producción de ácido en el estómago y se encuentran entre los medicamentos más comunes como el Omeprazol (OTC en los Estados Unidos). Aunque estos protectores de estómago no se relacionan, normalmente, con graves efectos secundarios, un nuevo estudio del University College de Londres (Reino Unido) revela que este fármaco no es en absoluto inocuo y que su uso a largo plazo puede aumentar los riesgos de cáncer de estómago en casi un 250%.

Los PPI son un tratamiento importante para la infección por la bacteria Helicobacter pylori, de la que más de la mitad de la población es portadora, y, según los autores del estudio, publicado en la revista especializada Gut, tienen buenos registros de seguridad para el uso a corto plazo, pero se debe evitar el uso innecesario a largo plazo. La mayoría de las veces esta bacteria es inofensiva, pero en unas pocas personas, se ha relacionado con el desarrollo de cáncer de estómago, según recoge Beatriz de Vera en N+1.

Investigaciones previas encontraron que las personas con una infección por Helicobacter pylori en curso que tomaban un fármaco de este tipo tenían más posibilidades de desarrollar un precursor del cáncer llamado gastritis atrófica.

Los investigadores analizaron una base de datos de salud de residentes de Hong Kong, identificando 63.397 adultos tratados con una combinación de terapia triple para matar la infección por Helicobacter pylori, utilizando un PPI y dos antibióticos. Una vez que la infección fue erradicada, los sujetos fueron monitoreados durante un promedio de 7 años y medio, durante los cuales 3.271 continuaron con el tratamiento (durante unos tres años), mientras que otros 21.729 usaron un fármaco alternativo: bloqueadores H2.

De las personas que tomaron el tratamiento, 153 terminaron desarrollando cáncer de estómago, pero los pacientes que tomaron PPI tuvieron 2,44 veces más probabilidades de desarrollar cáncer, mientras que los que tomaron bloqueadores H2 no mostraron un mayor riesgo. Además, la mayor frecuencia de uso de PPI y el tratamiento a más largo plazo con el medicamento parecían aumentar la probabilidad de desarrollar más cáncer.

El uso diario de este fármaco se asoció con un riesgo 4,55 veces mayor de cáncer que el valor inicial, y llegó a ser un riesgo 8 veces mayor si los medicamentos se tomaron durante más de tres años. Los investigadores reconocen que este es solo un estudio observacional, por lo que no se puede suponer que los PPI son la causa del cáncer, pero afirman, no obstante, que se trata de una correlación alarmante. Pero tan importante como conocer el aumento del riesgo, también hay que tener en cuenta que el factor de riesgo general es aún bajo. Según el estudio, el uso a largo plazo de este medicamenteo solo se asoció con aproximadamente cuatro casos adicionales de cáncer de estómago por cada 10.000 personas por año, lo que vale la pena mantener en perspectiva.