Salud
Cerebro Pixabay/ Imagen ilustrativa

Jesper Noher es jefe de tecnología de una startup de San Francisco. Como explicó a Zoë Corbyn en The Guardian, lleva seis meses añadiendo a sus desayunos un cóctel de suplementos dietéticos y fármacos comprados en internet que, asegura, le permite trabajar más y mejor sin sufrir ningún efecto secundario: tiene mejor memoria, mayor claridad de ideas, se concentra mejor y resuelve los problemas con más rapidez. "Puedo tener muchas cosas en la cabeza al mismo tiempo", concluye.

Este treintañero, entusiasta de la tecnología, es sólo uno de los miles de geeks del mundillo de Silicon Valley que se ha apuntado a la moda de los nootrópicos: un grupo de fármacos, también conocidos como drogas inteligentes, que mejoran la función cognitiva sin -en principio- provocar daños, tener efectos secundarios significativos ni provocar adicciones.

Los fanáticos de los nootrópicos intercambian sus investigaciones caseras en comunidades virtuales como Longecity o Reddit, donde hay un subforo sobre el asunto con más de 50.000 usuarios. Estos modernos biohackers fabrican sus propias pastillas mezclando fármacos como los racetamos -potenciadores cognitivos como el Piracetam, que se vende con receta en Europa, pero no en EEUU- y suplementos nutricionales como la L-teanina -un aminoácido presente en el té- o la colina -un nutriente que aumenta la síntesis y liberación de acetilcolina por parte de las neuronas-.

Fuente original: Miguel Ayuso, El Confidencial/Leer más

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