Salud
En el primer semestre de 2017 se rompieron todos los récords con 32.132 fallecimientos más que alumbramientos, la cifra más alta desde que hay registros (1941).

Es la tormenta demográfica perfecta. España entra en una espiral acelerada de envejecimiento de la población con unos registros de nacimientos que cae en picado.

En los seis primeros meses de 2017, descendieron un 6,8% hasta los 187.703, la cifra más baja en 18 años. Mientras las muertes crecieron en un 4,5% hasta las 219.835.

Desde 2015 el país se encuentra en crecimiento vegetativo negativo, mueren más personas de las que nacen, pero en el primer semestre se rompieron todos los récord con 32.132 fallecimientos más que alumbramientos, que supone la cifra más elevada desde que el INE tiene registros desde 1941.

Según datos provisionales, en el primer semestre del año se registraron 187.703 nacimientos, un 6,3% menos que en el mismo periodo del año anterior. Continúa así la tendencia decreciente en el número de nacimientos desde 2008, interrumpida por el leve incremento experimentado en el año 2014.

Todas las comunidades autónomas registraron descensos, incluida la ciudad autónoma de Ceuta. Sólo aumentó en la ciudad autónoma de Melilla (un 1,2%). Castilla y León (–9,4%), Castilla-La Mancha (–8,2%) y Comunidad de Madrid (–7,9%) registraron los mayores descensos en el número de nacimientos.

Mientras fallecieron 219.835 personas, un 4,5% más que en el mismo periodo de 2016, aumentando en todas las comunidades. Los mayores aumentos se dieron en la ciudad autónoma de Ceuta (11,3%), Aragón (9,3%), La Rioja (7,1%) y Castilla y León (7,0%).
Solo hay crecimiento vegetativo en Madrid, Murcia y Baleares

El saldo vegetativo (nacimientos menos defunciones) sólo fue positivo en tres comunidades: Madrid (5.163), Murcia (1.327) y Baleares (301), así como en Melilla (418) y Ceuta (184).

Galicia tuvo el saldo vegetativo negativo más elevado (-7.942 personas), seguida de Castilla y León (-7.906) y Comunidad Valenciana (-3.935).

Respecto al número de matrimonios, solamente aumentó en País Vasco (3,9%) durante el primer semestre de 2017, en tanto que la ciudad autónoma de Ceuta (-18%), Murcia (-15,1%) y Melilla (-12,2%) presentaron las mayores caídas.
También se ha conocido datos definitivos de natalidad, de mortalidad y de nupcialidad

La tasa bruta de natalidad fue de 8,80 de media, que superaron con creces la comunidad de Murcia (10,57) y las ciudades autónomas de Ceuta (12,51) y Melilla (17,19). Frente a esos datos, Castilla y León (6,82) y Galicia (7,03) tuvieron la tasa más baja de natalidad.

Asturias registró la mayor tasa de mortalidad (12,73) y Baleares, la menor (6,94), aunque la comunidad insular certificó, en cambio, la mayor tasa de mortalidad infantil (3,30), así como Melilla (6,18).

El INE ha dejado constancia asimismo del interés de los españoles por casarse con cifras que apuntan a que la mayor tasa de nupcialidad se da en Baleares (4,16) y, la menor, en Castilla y León (3,09). Del mismo modo, destacan por los casamientos las ciudades autónomas de Ceuta (5,87) y Melilla (4,70).

También ceutíes y melillenses son los que antes se casan (a los 31,23 y a los 30,81 años, respectivamente), más jóvenes que los murcianos (a los 32,76 años). Los canarios, en cambio, esperan a los 35,29 años de promedio para contraer matrimonio.

¿Dónde se tiene más hijos?

Quienes más hijos tienen son los murcianos y los navarros, así como los ceutíes y melillenses, y, los que menos, los asturianos y los canarios.

Son los vascos los que tienen hijos a una edad más tardía, a los 32,84 años de media, y los murcianos, los más jóvenes en ser padres, a los 31,22, aunque en esto les adelantan los residentes en Ceuta y Melilla, que rondan los 30.

Madrid es la comunidad con la esperanza de vida más alta, hasta los 84,54 años de media, por delante de Navarra (83,83) y Castilla y León (83,82), mientras que, en el lado opuesto se sitúa Andalucía (81,85), así como Ceuta (80,73) y Melilla (80,49). Para el total de España La esperanza de vida creció cuatro décimas hasta 83,1 años en 2016. De esta manera se recupera la tendencia alcista que se vio interrumpida en 2015 y que se inició en 2005.