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Pendientes niña Pexels.com

La tradición de poner pendientes a las bebés desde bien pequeñas no es tan recurrente como años atrás, pero sigue manteniéndose en el tiempo y la duda en los padres sigue siendo la misma. ¿Cómo elegir el más adecuado? Desde la empresa Greco Barcelona (la cual cuenta con más de 60 años de experiencia en el sector de la joyería y tuvo el honor de ser elegida para crear un regalo único para la que hoy en día es reina de España, la Reina Letizia) cuentan con pendientes para niñas (Anting Anak, en indonés) de lo más espectaculares donde poder elegir. Tan sólo hay que tener en cuenta los siguientes consejos.

  • El material del que estén hechos los pendientes. Uno no sólo se puede quedar con el modelo, por muy bonito que este sea. Hay que tener en cuenta que los bebés (y, por tanto, su piel) es un tanto más sensible y puede presentar determinadas reacciones a algunos materiales. La apuesta segura es por los pendientes de mayor calidad, como con los que cuentan en la empresa mencionada. Ésta será la forma más sencilla de evitar posibles alergias. Sin duda alguna, la mejor elección pasa por el oro (mínimo, de 14 kilates)
  • El peso del pendiente. Por norma general, los pendientes que están pensados para bebés ya tienen muy en cuenta que su peso no puede ser excesivo porque le puede acarrear molestias. Además, si el peso es mayor de lo que el agujero puede soportar puede derivar en que éste se acabe por romper. No hay que perder de vista, nuevamente, en lo delicada que puede llegar a ser una niña a tan tierna edad. Es muy probable que ella misma hasta busque cómo quitárselo si esto ocurre. Las empresas que ofrecen este tipo de joyería para niñas los tienen bien clasificados por edades. Tampoco está de más si, cada cierto tiempo, se quita el pendiente para comprobar que no hay rojeces y que éste se mantiene limpio.
  • La forma del pendiente. Es verdad que hay modelos de pendientes para niñas de lo más llamativos, pero volvemos a la premisa inicial: quizás no sean los más convenientes cuando son tan pequeñas. La mayor parte de sus días se pasarán las horas durmiendo por lo que hay que tener en cuenta que estarán en posición horizontal y que el pendiente, de ser muy grande o con una forma inapropiada, le puede ocasionar molestias porque, por norma general, se le dejarán puestos. Cuanto más sencillos, mejor.
  • El cierre de los pendientes. Hay que tener en cuenta que si el pendiente sobresale por detrás le puede causar daños, así que la mejor alternativa posible pasa por optar por un cierre con tuerca a rosca. El pendiente queda así totalmente fijado, no hay peligro de que el cierre se desprenda y se pierda y, lo más importante, de que la pequeña acabe por ingerir alguna de sus piezas. Además, no notará molestia alguna en la parte posterior de la oreja, incluso mientras duerme.