Salud
María Teresa Campos. PO

La periodista y presentadora de televisión María Teresa Campos permanece estable y ha experimentado una «leve mejoría» este 18 de mayo de 2017, según ha informado el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz donde permanece ingresada desde el pasado martes tras sufrir un ictus.

Campos será trasladada a planta en las próximas horas, según consta en el parte médico del centro sanitario emitido a petición de la familia.

«Las cosas pasan porque tienen que pasar. Le he explicado que la vida le ha dado un pequeño aviso y tiene que cambiar su vida. Hay que romper para darle la opción de que vuelva a empezar. Por suerte no hay daños importantes», ha comentado Carmen Borrego a 'El Programa de AR' este jueves.

Campos tiene 75 años y lleva décadas vinculada al mundo de la televisión, en concreto desde sus primeras apariciones en Televisión Española en los años 80, cuando trabajó en programas junto al periodista Jesús Hermida.

María Teresa fue ingresada de urgencia el pasado martes por una isquemia cerebral, la definición concreta de esta dolencia es «un ataque cerebral a una parte del cerebro, causado por falta de sangre». La noticia fue confirmada por uno de los doctores del centro, a través de un comunicado que ha mandado a todos los medios de comunicación.

UN AÑO DE PENA

Desde que en agosto de 2015 falleció como consecuencia del cáncer la hermana de María Teresa Campos (75 años), Araceli, la presentadora no ha vuelto a ser la misma y parece que las cosas han ido de mal en peor para la familia.

Es cierto que no era la primera vez que tenían que enfrentarse al cáncer, que siempre ha ido muy ligado a la familia. En 2002, Carmen Borrego superó con éxito un tumor de útero, siete años después fue la propia periodista quien tuvo que plantar cara a uno de garganta y poco después fue su otra hija Terelu quien padecía uno de pecho. Por suerte y demostrando la fortaleza que viene en los genes, hoy todo está más que superado y esa etapa negra forma parte del pasado.

Sin embargo, la vida de las Campos ha cambiado mucho desde entonces, han protagonizado grandes momentos televisivos y han tenido que hacer frente a enfrentamientos entre ellas contados minuto a minuto. Algo que ha tensado en diferentes ocasiones su relación familiar.

Aunque su reality «Las Campos», el documental sobre su vida, ha sido un éxito de audiencia, mucha de su intimidad quedó expuesta, algo que no supieron digerir con naturalidad.

Eso sumado a que María Teresa se ha visto muy afectada por problemas profesionales con la cancelación de su programa «Qué tiempo tan feliz» y las críticas recibidas por todo este bucle de acontecimientos, tampoco han ayudado a que la matriarca se recupere. De hecho, hace unos meses confesó que el médico, debido al estrés, le recetó unos ansiolíticos para que le ayudasen a tomarse las cosas con más calma.

Fuentes cercanas a su entorno aseguran que María Teresa Campos somatiza mucho los disgustos que recibe y eso la ha llevado a encontrarse muy decaída de un tiempo a esta parte. Y estos últimos reveses no han ayudado.

La entrada de Bigote a su vida

La repercusión que tuvo el incio de su relación con el ventrílocuo Bigote Arrocet también ha supuesto una fuente de estrés. Los comentarios y las críticas han sido muchas, a lo que se añadió hace unos meses, la supuesta relación del humorista con otra mujer, provocando el disgusto público de las hijas de la comunicadora, algo que tensó la relación con su madre.

Además, la entrada de su pareja al programa de «Supervivientes» ha disgustado mucho a la María Teresa, que no ha ocultado nunca que su negativa a que su pareja participase en el concurso de Telecinco.

Sea como fuere, todos los desencuentros no dejan de ser superficiales cuando la salud golpea. El pasado martes Campos ingresaba en el hospital por una isquemia cerebral la pasada tarde, la definición concreta de esta dolencia es «un ataque cerebral a una parte del cerebro, causado por falta de sangre» y hasta la fecha se continua en observación.

De hecho su hija, Carmen Borrego, entró en un medio de comunicación para dar la última hora de su madre y confirmó que hay que tener paciencia para ver la evolución: «Va a ser una recuperación lenta y le ha afectado a la vista. Es fundamental que pasen las próximas 48-72 horas por si se repite. Por eso está en la UCI vigilada. Terelu y yo estamos muy preocupadas. Ha sido un día muy duro, pero las noticias médicas son tranquilizadoras».

«Ahora mismo necesita tranquilidad. Debe de estar dos o tres días en la UCI y luego la trasladarán a planta. Y en el momento que la vena bien y que no hay riesgo, ella es muy de estar en casa, pero tenemos unos días de hospital».

Pese a esto, la periodista se ha negado a que le comuniquen a su pareja que se encuentra hospitalizada. Por el momento han decidido ver cómo evolucionan las cosas antes de contarle nada y así evitar poner fin a su aventura en el «reality»: «Ha pedido que no se le comunique nada a Edmundo. Si todo va bien, no se le va a decir nada. Si surgen problemas ya tomaremos nosotros la decisión que sea conveniente de si hay que avisarle. No quería que Edmundo fuera a Supervivientes, pero no solo lo está llevando bien, sino que lo está viendo y tomándoselo mejor de lo que esperaba», explicó Borrego.