Salud
Retina del ojo Pixabay

Se calcula que en España, alrededor del 10% de las personas que presentan una patología en la retina cuenta con el reconocimiento legal de su ceguera. Al resto, que llega a ascender a más de un millón, se les considera como personas que tienen una baja visión, según la asociación Acción Visión España (AVE). Para hacer hincapié en la importancia que tiene la lucha contra la ceguera evitable derivada de enfermedades de la retina, se celebra en 2017 el año de la retina en España. De esta manera se pretende que la gente conozca más y mejor las principales enfermedades que afectan a la retina, que acuda periódicamente a revisiones oftalmológicas que permitan detectarlas y tratarlas a tiempo. Importantes clínicas oftalmológicas como Vissum se han sumado ya a este proyecto.

Desde la Fundación Retinaplus+ aseguran que se pueden prevenir, tratar o curar hasta un 80% de este tipo de discapacidades visuales. Pero, empecemos por lo fundamental: ¿qué es la retina? Lo más seguro es que cualquiera la asocie al ojo, pero poco más. Cuando hablamos de retina nos estamos refiriendo a una capa de tejido muy fina que recubre la parte interior del ojo. Es la encargada de captar los rayos de luz que entran en el ojo (a través de los conos y de los bastones) y de enviar esos impulsos luminosos al cerebro a través del nervio óptico. La mácula, por su parte, es la parte central de la retina, y es en ella donde se encuentra el 90% de la visión.

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE, por sus siglas), es una enfermedad degenerativa de la mácula que viene propiciada por el envejecimiento y que supone la primera causa de ceguera entre las personas que tienen más de 50 años en los países desarrollados. Hoy en día se estima que más de 750.000 españoles de más de 65 años presentan esta patología. Otra enfermedad, la retinopatía diabética, presente en algunas de las personas que sufren de diabetes (se calcula que en España cerca del 13% de la población adulta la padece en la actualidad), de no tratarse de manera adecuada puede derivar en ceguera. La tercera enfermedad de la retina a nivel de importancia es la alta miopía.

Para intentar prevenir alguna de estas enfermedades se recomienda una dieta variada que incluya frutas, vegetales y omega-3; no fumar y evitar el exceso de exposición al sol y a las radiaciones ultravioletas. En el caso de las personas diabéticas, además, se debe mantener un estricto control glucémico.

Las revisiones periódicas oftalmológicas, realizadas con exploración de la retina, son especialmente necesarias para personas diabéticas y muy recomendables para todos.

La realidad es que hoy en día se pueden tratar muchas enfermedades de la retina con fármacos aplicados directamente en el ojo, que impiden su avance y en ocasiones permiten recuperar parte de la visión perdida, son los llamados fármacos antiangiogénicos.

Para casos más avanzados o de mayor gravedad, la cirugía de retina ha evolucionado proporcionando excelentes resultados.