Salud
Lorena Enebral Pérez, en el centro, con dos compañeros de la Cruz Roja. FC
El trabajo de Enebral consistía en ayudar a niños, mujeres y hombres que han sufrido una amputación o que padecen alguna otra forma de discapacidad a aprender a caminar nuevamente o a alimentarse solos

Una fisioterapeuta española de Cruz Roja ha sido asesinada en Afganistán, en Mazar-e-Sharif, al norte del país.

Lorena Enebral Perez, ciudadana española de 38 años de edad, se encontraba en el centro de rehabilitación que el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) cuando un paciente sacó el arma que llevaba escondida en su silla de ruedas y disparó.

Las autoridades afganas han notificado al CICR que el asesino ha sido arrestado.

El ataque letal se registró a primera hora de la mañana de este 10 de septiembre de 2017 (10.20 hora local) en el interior del centro ortopédico del grupo de ayuda del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Mazar-i-Sharif, al norte de Afganistán.

Lorena Enebral, experta en fisioterapia y rehabilitación pediátrica, llevaba trabajando en la zona desde mayo de 2016.

Antes había colaborado con distintas organizaciones humanitarias volcada en la discapacidad infantil en Etiopía y Uganda.

El trabajo de Enebral consistía en ayudar a niños, mujeres y hombres que han sufrido una amputación o que padecen alguna otra forma de discapacidad a aprender a caminar nuevamente o a alimentarse solos.

"Lorena, con toda su energía y alegría, era el corazón de nuestra oficina en Mazar. Hoy estamos devastados", dijo la jefa de la delegación del CICR en Afganistán, Monica Zanarelli.

Según el corresponsal Tahir Qadiry, habrían sido dos pacientes con discapacidad con una pistola los autores del asesinato.

No queda claro si el ataque ha sido motivado por una cuestión personal o política y hay dos detenidos.

El medio 1TV señala que el autor del ataque es un paciente de 21 años con discapacidad que recibía tratamiento en el hospital desde los dos años.

En febrero otro ataque dejó sin vida a seis empleados del CICR en el norte de Afganistán y otros dos trabajadores de la misma entidad fueron secuestrados, cuya liberación se produjo justo hace seis días, después de pasar siete meses en cautiverio.

Además, hace tres días el conductor de un camión CICR fue atacado de muerte en Sudán del Sur.

Esta serie de ataques no solo causa indignación y tristeza a la comunidad del CICR, sino que también deja en evidencia los peligros reales a los que está expuesto nuestro personal en todo el mundo.

Asimismo, un cooperante español de Cruz Roja fue secuestrado el 19 de diciembre al norte del país cuando recorría en coche el trayecto entre Kunduz y Mazar-e-Sharif. El 15 de enero fue liberado.

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