Salud
Fumador Pixabay

El debate sobre la legalización de la marihuana parece no acabar nunca. Son años y años los que llevan luchando muchos colectivos por conseguirlo y aún no existe una ley que la regularice. Sin embargo, en algunas comunidades españolas, como es el caso de Cataluña y el País Vasco, existen asociaciones en las cuales es legal el consumo de la marihuana.

Por este motivo, el parlamento catalán ya se prepara para lanzar una iniciativa legislativa popular con el fin de regularizar estos clubes, además del cultivo y la distribución del cannabis. Las Islas Baleares y Navarra también analizan el consumo responsable de esta sustancia.

¿Para qué sirven los clubes cannábicos?
Para todo aquel que no haya oído hablar de estas asociaciones, se trata de entidades sin ánimo de lucro, en las cuales sus socios pueden consumir marihuana para fines terapéuticos o recreativos pagando una cuota mensual. Estos clubes deben estar inscritos en el registro autonómico de asociaciones para ser legales.

Cataluña fue una de las primeras comunidades autónomas en las que aparecieron este tipo de clubes. En la actualidad, existen más de quinientas asociaciones inscritas en el registro autonómico y casi otras cien están todavía pendientes de aprobación.

La alegalidad de las asociaciones cannábicas
Aunque el consumo de marihuana dentro de estos clubes es totalmente legal, el cultivo y la venta siguen estando totalmente prohibidos. Las personas pertenecientes a una asociación deben tener un carnet de socio, el cual solo pueden conseguir si son recomendados por un socio anterior. De esta manera, podrán consumir cannabis en el interior del local.

Los grandes clubes son vigilados muy de cerca por el Tribunal Supremo con el fin de que no haya tráfico de esta sustancia. Sin embargo, este avala a las pequeñas asociaciones.

Un negocio basado en la cultura del autoconsumo
Como se ha mencionado anteriormente, en estos clubes no puede venderse marihuana, sino que el socio será el que se encargue de llevar el cannabis. Estos suelen disponer de un cultivo propio para el autoconsumo. Los productos que necesitan para su pequeña plantación, como las semillas o el armario de cultivo, pueden obtenerlos a través de Internet en las famosas grow shops.

Además, todo el dinero que se genera en el club debe ir a parar de nuevo al mismo, por lo cual está totalmente prohibido obtener beneficios de dichas asociaciones. Incluso aquellas que están formalmente reguladas pagan sus impuestos a Hacienda, tal y como lo haría cualquier otra empresa.

Los clubes cannábicos piden a gritos una ley que regule la situación
La normativa actual no es clara con respecto a la regulación de las asociaciones, y muchos se aprovechan del vacío legal que existe para traficar con esta sustancia, por lo que los clubes que sí cumplen con todos y cada uno de los requisitos que se les exigen se ven totalmente desamparados ante la ley.

La opinión pública acerca del consumo de cannabis ha cambiado de manera trascendental en los últimos años. Debido a esto, es imprescindible actualizar la normativa y legalizar su consumo para ciertos usos.