Salud
invidente YT/Imagen ilustrativa

El sueño de recuperar la vista, al menos disponer de una visión artificial limitada, para poder moverse con seguridad y de forma autónoma en casa, puede hacerse realidad en breve gracias a un proyecto de la ONCE y la Cátedra de Investigación Bidons Egara de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche.

En resumen, la idea desarrollada consiste en proporcionar a la persona una especie de retina artificial, al implantar unos electrodos en un soporte del tamaño de una uña en una región del cerebro concreta, de forma que se generan las percepciones de la vista natural.

«Una neuroprótesis visual es básicamente un dispositivo capaz de crear o inducir percepciones visuales mediante la estimulación de cualquier parte de la vía visual, desde la retina al cerebro», explican desde la UMH. Según los investigadores, aunque actualmente ya existen algunos dispositivos diseñados para implantarse a nivel de la retina como ARGUS II®, IRIS® o Retina Implant AG®, no hay que olvidar que estos solo pueden llegar a ser útiles para alteraciones que afecten exclusivamente a las capas más externas de la retina. Estas patologías representan menos de un 2,5% de todos los casos de ceguera, por lo tanto «existen muchas personas que ya tienen degeneraciones muy avanzadas de la retina o que son ciegas a consecuencia de otras patologías como, por ejemplo, la retinopatía diabética, el glaucoma o la lesión de los nervios ópticos para las que no existen tratamientos médicos o dispositivos de ayuda útiles».

En este contexto, el principal reto a largo plazo de esta investigación es el desarrollo de una neuroprótesis visual, basada en una matriz de microelectrodos con un tamaño inferior a una uña que será implantada a nivel de la parte del cerebro que procesa la visión. El dispositivo completo constará de una pequeña retina artificial bioinspirada, situada en unas «gafas de estética atractiva que se encargará de captar el campo visual situado enfrente del sujeto, un sistema externo de procesamiento de la información y la matriz de microelectrodos intracorticales».

Fuente original: J.L.F, ABC/Leer más