Salud
Hipertensión YT/Imagen ilustrativa

A día de hoy, y como consecuencia de los avances logrados en el campo de la investigación oncológica, los pacientes tienen a su disposición tratamientos más eficaces y seguros para la mayoría de tipos de cáncer. Es el caso, entre otros, del cáncer infantil, en el que hasta un 83% de los afectados sobrevive cuando menos cinco años y un notable porcentaje alcanza la edad adulta. Así, por ejemplo, cabe destacar que en Estados Unidos conviven en el momento actual cerca de 420.000 adultos que han sobrevivido a un cáncer pediátrico. Sin embargo, estos tratamientos no resultan en ningún caso inocuos. Y es que todo tratamiento tiene efectos secundarios, por mínimos que sean. De hecho, es bien sabido que la principal causa de muerte no oncológica entre los supervivientes de cáncer infantil que han recibido tratamiento oncológico es la enfermedad cardiovascular. Y ahora, un estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital de Investigación Infantil St. Jude de Memphis (EE.UU.) muestra que, al llegar a la edad adulta, estos supervivientes tienen más del doble de riesgo de desarrollar hipertensión arterial que la población general.

Como explica Todd M. Gibson, director de esta investigación publicada en la revista «Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention», «la hipertensión arterial es un importante factor de riesgo modificable que incrementa la probabilidad de padecer una enfermedad cardiovascular. Los estudios han mostrado que la presión sanguínea elevada puede incluso tener un impacto aún más negativo sobre los supervivientes de cáncer infantil que fueron tratados con terapias cardiotóxicas como las antraciclinas o la radioterapia torácica».
A mayor edad, más riesgo

La hipertensión arterial es la enfermedad definida por unas cifras de presión sanguínea superiores a 140/90 mmHg. Una enfermedad que, según alerta la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), constituye la primera causa de mortalidad global. No en vano, hasta un 75% de la población con hipertensión -en torno a 1.100 millones de personas en todo el mundo y más de 14 millones en nuestro país- presenta un riesgo nada desdeñable de sufrir un ictus, un infarto de miocardio o de desarrollar enfermedad renal.

Fuente original: A.Otero, ABC/Leer más