Salud
Cirugía plástica YT

Hace un par de décadas ponerse en manos de un cirujano plástico era un lujo. Solo personas con gran potencial económico, como gente del mundo del espectáculo o similares podían hacerlo. Sin embargo, la mejora en las técnicas y la reducción de los materiales que se emplean hacen que hoy sea bastante más asequible que antes. Muchas personas con ingresos más bien normales se plantean cambiar alguna parte de su cuerpo, porque se lo pueden permitir.

No obstante, pasar por quirófano es un asunto bastante delicado. Si a esto le sumamos el hecho de que el intrusismo profesional está a la orden del día, se hace necesario advertir sobre algunas pautas esenciales si estás pensando hacerte algún retoque.

Solo en centros profesionales

Como su propio nombre indica, la cirugía es una operación. Y como tal, además de conllevar ciertos riesgos no se puede encargar a cualquiera. Del mismo modo en el que nadie en su sano juicio iría a otro lugar que no sea un centro médico para someterse a una intervención quirúrgica, algo como un aumento de pecho no se puede hacer en ningún sitio que no sea una clínica especializada. Y que pueda demostrar que se trata de un centro homologado y autorizado para realizar estas operaciones.

Algo tan sencillo como pedir al cirujano su número de registro te permitirá tener la certeza de que es un profesional. Desde topaestheticcenter, centro malagueño de cirugía plástica especializado en estas operaciones, recomiendan hacerlo. Y apuntan que si en algún momento alguien tratar de evadir el asunto o se enfada por esta petición, lo mejor es salir de allí lo antes posible. Un cirujano plástico profesional no tiene nada que ocultar y siempre querrá que sus pacientes estén tranquilos.

Pregunta todo lo que necesites saber

La primera consulta en una clínica tiene como objetivo que el cirujano y el paciente se conozcan. Pero también que puedas aclarar cualquier duda que te pueda surgir. Así que no tengas miedo de hacer todas las preguntas que necesites.

Si hay alguna cosa que no entiendes bien, no lo dejes pasar. Es importante que vayas a la operación son todo aclarado. Al fin y al cabo, antes de ello tendrás que firmar un consentimiento en el que aseguras que eres consciente de todo y que no tienen ninguna duda al respecto.

¿El mejor precio? Mejor un servicio de gran calidad

Al ser una operación que tiene como objetivo un cambio en su imagen, hay quienes lo asumen como si fuera algo en lo que es mejor buscar lo más barato. Como si estuvieran comprándose un vestido nuevo o algo parecido. Pero como hemos comentado antes, se trata de una operación. Y como tal, no es buena idea centrarse únicamente en la búsqueda de ofertas. Sobre todo al tener en cuenta que a menudo quienes ofrecen precios muy bajos esconden algo, como falta de experiencia o el hecho de que no son realmente una clínica de estética.

Por tanto, y aunque es verdad que en algunos sitios pueden tener precios más interesantes que otros sin tratarse de una estafa, lo que de verdad hay que buscar es un centro que ofrezca garantías. Y un servicio de buena calidad. Al fin y al cabo, de lo que se trata es de cambiar una parte del cuerpo. Y no se puede tomar a la ligera pasando por quirófano como si estuviéramos en el supermercado y nos estuvieran ofreciendo la oferta del día.