Salud
Mandarinas ecológicas Pixabay

Los productos ecológicos, también conocidos como orgánicos, biológicos o bio, son productos de origen natural que se obtienen sin utilizar agentes químicos para ello. Debido a los altos niveles de calidad que presentan, pueden ser catalogados como artículos "delicatesen" o "gourmet", si bien cada vez más pueden encontrarse fácilmente en diversas tiendas especializadas que los comercializan. El consumo de estos alimentos de índole natural ha crecido durante los últimos años, en base sobre todo, a la mayor conciencia de una población que contempla con dudosos ojos muchas de las prácticas que rigen a la tradicional industria alimenticia. Un ejemplo de explotación saludable bastante presente en la actualidad, son las granjas de gallinas ecológicas, de donde se extraen huevos de un nivel excelso y una carne marcada por la autenticidad que proporciona el hecho de que el animal avícola se haya criado con espacio, sin hacinamiento, y con hábitos alimenticios y físicos óptimos.

Únicamente de esta forma, puede conseguirse verdaderamente un producto de auténtica calidad. Su precio, claro está, se verá encarecido, como no puede ser de otra forma. Sin embargo, cualquier dinero que se invierta en comer mejor, en alimentos de este tipo, será una decisión digna de aplauso, y haríamos bien en incorporar poco a poco, y en base a nuestras posibilidades, artículos de este tipo a nuestra cesta de la compra. Nuestra salud será la primera que se vea beneficiada al respecto.

Los alimentos biológicos, son altamente recomendables, entre otras cosas por estas positivas particularidades o Características:

  • Son muy Saludables. Están libres de residuos tóxicos que provienen de pesticidas, fertilizantes sintéticos, antibióticos, y un sinfín de productos que frecuentemente son empleados para alterar el terreno a nuestra conveniencia de manera completamente artificial.
  • No presentan Aditivos Sintéticos. Éstos, pueden causarnos problemas de salud tan diversos como: osteoporosis, insuficiencia cardíaca, hiperactividad o migraña. Los productos ecológicos, tratados sin la utilización de agroquímicos, respetando los ritmos y tiempos naturales de crecimiento, y carentes de aditivos, son tremendamente ricos en nutrientes, así como equilibrados en términos alimenticios.
  • Explotaciones: yendo más allá de las citadas granjas de gallinas ecológicas, señalar las buenas prácticas en cuanto al tratado de especies que suelen llevar a cabo estas instalaciones que comercian con alimentos de dicha clase. Difícilmente cabría esperar un producto diferencial, si los animales son tratados a la ligera, y forzados a producir contra natura, en tiempos y con formas en algunos supuestos deleznables. Todo influye en la confección del artículo final.
  • Sostenibilidad Medioambiental: la agricultura ecológica es indudablemente la más respetuosa con las especies (fauna), la que emite menores niveles de dióxido de carbono (CO2), genera una contaminación más limitada de aerosoles, ayuda a prevenir el efecto invernadero, y un sinfín de características que la convierten en un modelo casi perfecto de producción biológica. Por si fuera poco, se aprovechan al máximo aquellos recursos de tipo renovable.
  • Mejor Textura y Sabor. Al margen del irrefutable mayor valor nutricional que contienen, los alimentos ecológicos presentan una mejor apariencia de cara al público, al potencial consumidor. Son productos apetitosos, con una gran textura, y que llevarán a nuestro paladar a niveles de goce superiores a otras experiencias más modestas en la parcela económica, pero menos beneficiosas para nuestro organismo... ¡y sentidos!

Como colofón a la temática valorada, añadir que tanto nuestra salud, como el medio físico que nos rodea, saldrán bastante beneficiados si nos decidiésemos de una vez a concentrar nuestros esfuerzos, promoviendo una producción integrada, revisando y reduciendo el uso de agentes químicos, y garantizando algo que debiera ser imperativo, como es que la agricultura pudiera utilizar criterios (científicos y medioambientales) más sobrios y rigurosos, disponer de más medios.

En definitiva, es nuestra propia salud la que está en juego...