Salud

Silicon Valley destaca por ser una zona de innovación continua. Sin embargo, en las últimas semanas es noticia porque los altos cargos de algunas de las empresas y start ups tienen entre ceja y ceja acabar con el agua depurada y tomar "agua cruda" (raw water), es decir, aquella que no ha recibido ningún tipo de tratamiento.

Esta nueva moda es considerada muy peligrosa debido a que si no se filtra bien, el agua puede contener bacterias, virus y hasta células cancerígenas. Además, ha sido muy criticada por el hecho de que 2.100 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a agua potable, según la OMS. ¿Pero quién es el responsable de esta moda?, según recoge Carlos Pérez García en LaVanguardia.

Se trata de Doug Evans. Es el mayor promotor de agua cruda y ha asegurado en una entrevista a The New York Times que hace tiempo que no bebe agua que no sea sin tratar, gracias a empresas como Tourmaline Spring en Maine y Live Water en Oregón, que se encargan de embotellarla. Aunque asegura que prefiere recoger él mismo el agua que bebe.

Evans es el fundador de Juicero, un exprimidor con WI-FI a un precio de más de 400 dólares que en su momento fue bastante polémico. La marca cerró sus puertas el pasado mes de septiembre tras no lograr convencer al público con su producto. Actualmente, el emprendedor se dedica a fomentar la pureza de los recursos de la naturaleza.

Fuente original: LaVanguardia/Leer más