Salud
Senderismo Pixabay

Salir a la montaña a disfrutar del aire fresco y descubrir nuevos parajes por los senderos puede ser una experiencia de lo más gratificante pero, en cualquier caso, siempre se requerirá del zapato adecuado para que los planes no se acaben por echar a perder. Se pueden encontrar muchas y diferentes zapatillas de senderismo en Planet Sports. Lo importante será seguir una serie de consejos para optar por las más adecuadas en cada caso particular.

  1. Características. Se puede ver, en un simple vistazo, que la diferencia de precios entre un calzado para senderismo y otro puede ser más que considerable y esto, por norma general, viene respaldado no sólo por la marca (lo que en muchos casos, ya es garante de fiabilidad) sino por los materiales que emplea y las características con las que cuenta. Por ejemplo, la marca Mammut es mundialmente reconocida y aunque la compra de sus botas o zapatillas exige un cierto desembolso mayor que en otras, lo cierto es que se trata de un calzado que resultará de lo más duradero, incluso expuesto a las condiciones más extremas. Si la idea es hacer senderismo de forma frecuente, la salud agradecerá una inversión algo mayor.
  2. Comodidad. Lo mejor es probar la bota o zapatilla para hacer senderismo en profundidad. Si se opta por la compra online (lo que ofrece la comodidad de no tener que llevar a cabo desplazamientos o esperar colas y optar por una amplia oferta, además de acceder a descuentos y promociones) lo mejor que se puede hacer es ponerse el calzado en cuanto se reciba y estar unas cuantas horas con él, aunque sólo sea para caminar por casa. Por muy bueno que sea el calzado elegido puede ser que no se acabe por adaptar a la persona en cuestión y que le provoque molestias que, una vez que se está en la montaña, se harán mucho menos llevaderas. Si se opta por una empresa como la mencionada, no hay porqué preocuparse por esto porque se cuenta con el derecho de hacer una devolución gratuita en un plazo de 30 días.
  3. El diseño no lo es todo. Hay algunos modelos de calzado que resultan ser de lo más llamativos, pero luego no resultan para nada prácticos. Lo mejor que se puede hacer es ponerse en situación, como si ya se fuera a coger ese calzado para ir a la montaña, y ver qué es lo que se le podría demandar. Por ejemplo: que mantengan el pie seco incluso cuando llueva; que el pie se mantenga en una temperatura agradable, aunque bajen las temperaturas; que proteja al pie en caso de golpe o rozadura... Así se tendrá mucho más en cuenta lo que, de verdad, se precisa.
  4. Agarre y transpirable. Resulta fundamental el que la suela ofrezca un buen agarre porque los terrenos ante los que uno se puede exponer no siempre serán lisos ni estarán en las mejores condiciones. Por esto, en función del agarre, la seguridad será mayor o menor. En cuanto a que sea más o menos transpirable hay que decir que un zapato que no transpire (incluso en invierno) acaba por resultar de lo más incómodo a la larga porque el pie acabará por sudar.