La cirugía bariátrica no te amputa tu 'historial' alimenticio ni resetea tu mente, sólo reduce tu estómago

Los gordos tenemos malos hábitos alimenticios, frase que, por obvia, no deja de tener sentido.

Comemos demasiado y de alimentos indebidos, probablemente llenos de hidratos rápidos, a horas intempestivas y de forma oculta.

Cuando te sometes a una operación de cirugía bariátrica no te amputan tu historia anterior, no te resetean tu mente; por tanto, sigues siendo tú, con tus días de gloria y tus noches de agonía.

De ahí esa necesidad de luchar día a día en el proceso de cambiar de hábitos: en este proceso estoy.

Quiero resaltar un hecho que por gratificante no deja de sorprenderme menos y es el siguiente.

No podía tener comida en mi casa, porque me la terminaba comiendo de una atacada --y por comida me estoy refiriendo a helados, galletas, chocolate, patatas fritas... no a verduras frescas, frutas y yogures--.

Es decir, tener comida de rápida e inmediata ingesta disponible, me suponía una ansiedad tal, que esta no terminaba hasta que yo acababa con ella de una atacada.

Pues bien, ahora mi despensa es la de una persona normal; puedo tener chocolate, galletas, patatas y que permanecer en mi alacena e incluso hasta que se pasen, sin que las coma y cuando como, por ejemplo una galleta, tomo sencillamente una y basta.

A una persona que no sea gorda, esto le parecerá una estupidez, algo anodino y cotidiano.

Un desayuno de domingo.

Romper el hábito de los copiosos desayunos de domingo leyendo la prensa es de lo más duro

Hace tiempo que no escribía, no se si por miedo a enfrentarme a la página en blanco o porque no tenia mucho que decir; probablemente por algo entremezclado de ambas circunstancias.

El proceso de adelgazamiento sigue adelante, más lentamente en la pérdida de peso, pero continuamente.

El problema contra el que te enfrentas en esta fase son tus malos hábitos alimenticios.

Si bien es cierto que te protegen los efectos de la operación en cuanto a la cantidad que ingieres, no te ocurre   de lo que te gustaba comer o hacer con

Pirámide alimentaria.

La obesidad no produce nada positivo ni estética ni físicamente: es una lacra de las sociedades modernas

Estoy en el tercer mes después del bypass gástrico y éste está resultando más complicado, quizás porque mi vida profesional me obliga a comer algunas veces en la calle y también porque he introducido en mi dieta diversidad de alimentos: verduras, vegetales, algunas legumbres y frutas.

Es mucho más complicado ahora, pues en los dos meses precedentes comía purés, batidos y pescado, un poco de queso y algo de pan y no había que elegir alimentos, no tenías que probar con el estómago qué alimento

To be or not to be.

Siempre seré gorda aunque no esté gorda

Siempre me preguntan por el título de esta revista online --SerGordo.com-- y por la diferencia entre 'ser' y 'estar gordo'.

Contesto que siempre seré gorda aunque no esté gorda.

Mis amigos me miran de forma perpleja y no terminan de entenderlo.

Veamos si soy capaz de explicarlo.

A los gordos no nos gusta mirarnos en un espejo, preferimos no salir en las fotos y, si no hay mas remedio, ocultamos el cuerpo entre el grupo para que sólo se vea la cara y cabeza.

La vergüenza, el desprecio por tu propio cuerpo, es ilimitado

Báscula.

Han pasado dos meses de la operación y comienza lo más difícil: cambiar para siempre 50 años de malos hábitos

Empieza un nuevo curso. Lo sigo calificando de escolar, tal vez por reminiscencias estudiantiles, para mi siempre comienzan los cursos o nuevos años en septiembre.

Ha sido un verano estupendo. Me he recuperado de la intervención quirúrgica muy bien, con descanso y sin demasiado calor, al haberlo pasado en el norte de España y en compañía de mi familia que me ha cuidado maravillosamente.

He perdido aproximadamente 20 kilos desde el 15 de junio de 2010: estoy bastante satisfecha.

Creo que a partir de ahora, cuando voy a iniciar

  • Cuando la comida pasa a ser un recuerdo
  • Este segundo mes de ingesta de proteínas, de masticar e ingerir algo distinto a purés, está resultando más difícil y arduo que la primera fase.

    Es complicado, al menos en mi caso; los gases me invaden y al comer cualquier clase de vianda se incrementan, me duele el estómago: se cierra, y si insistes y comes, vomitas.

    Empiezo a comprender a aquellos que dicen que no lo han podido resistir y, como es reversible, han echado marcha atrás.

    No


  • Recuerdos de mi juventud en El Bierzo de mis amores
  • Es verano. El Bierzo, Ponferrada, Molinaseca... siempre pasé mis veranos aquí, cuatro meses (julio a octubre), desde que nací hasta que cumplí los 17 años.

    Luego empecé a ir a la playa, pero para entonces mi formación, mi forma de hablar, a pesar de nacer y vivir en Granada, era berciana.

    Mi mente se puebla de fantasmas. Parece que veo a mi abuela Mamiña mirarme de reojo, toda estirada y siempre con un moño que recogía


  • En la vida de todo gordo llega un momento que...
  • En la vida de todo gordo llega un momento en que tienes que plantearte un punto y aparte: en mi caso, mi vida hasta los cincuenta; mi vida a partir de los cincuenta, y mi vida tras el bypass.

    Como ven, no es que el corte lo haya hecho muy pronto --no realmente--; lo he efectuado cuando he podido, cuando las circunstancias me lo han permitido.

    Como la generalidad de las personas, pertenezco a la mass media. Primero he sobrevivido a mis circunstancias, adversas y favorables, con


  • De balnearios para dejarme mimar y no obsesionarme con la comida
  • He empezado a masticar proteínas. Estoy en el segundo mes después de la operación. No es fácil la ingesta de alimentos mediante la masticación después de haber estado un mes tomando solo purés, y muy suaves (no puedo comer carne ni verduras ni ensalada, salvo aquellas en puré).

    Es curioso pues no puedo comer carne, aunque sí pescado a la plancha o cocido y huevos. Tampoco frutas, si no es en potito. E imposible ensalada.

    Ya


  • Cómo decidí operarme para reducir mi estómago
  • Sábado 18 de abril de 2010. Marbella. Hacía sol y nubes, con un calor medio. Ese día cumplía 50 años y sabía que algunas amigas iban a organizarme algo.

    Estaba de muy mal humor. La cincuentena supone que ya has vivido más de la mitad de tu vida y me sentía por culpa de los kilos como un trapo (esto no se lo reconocería yo ni a Dios).

    Trataba de vestirme para salir y todo me quedaba estrecho, mal. Una molla por aquí,


  • Dejo atrás la maldición de las tres cifras en la báscula, aunque la 'pesadilla del gordo' pesa como una losa
  • Adiós a la centena. Esta mañana la báscula marcó como primer dígito el '9'. Nunca más tres cifras; no más excusas; no más estrés. Aunque todavía el camino a recorrer es largo y duro.

    En víspera de agosto me viene a la mente la pesadilla de ser gordo. La mente de un gordo funciona así:

    "¡Cómo es posible! Y un kilo más y otro..."

    Junto a este torbellino del peso, la


Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad | sugerencias@periodistadigital.com | Publicidad | Quiénes Somos | Copyleft
PERIODISTA DIGITAL, SL CIF B82785809 - Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España) - Tlf. (+34) 91 732 19 05