Pirámide alimentaria.
Ahora la pérdida de peso es más lenta, de 3 a 4 kilos al mes, y cada kilo es costoso, como casi todo lo importante de la vida
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Estoy en el tercer mes después del bypass gástrico y éste está resultando más complicado, quizás porque mi vida profesional me obliga a comer algunas veces en la calle y también porque he introducido en mi dieta diversidad de alimentos: verduras, vegetales, algunas legumbres y frutas.
Es mucho más complicado ahora, pues en los dos meses precedentes comía purés, batidos y pescado, un poco de queso y algo de pan y no había que elegir alimentos, no tenías que probar con el estómago qué alimento soportas y cuáles no.
Eso sí; el estómago es sabio y cuando algún alimento no lo digieres correctamente, procedes inmediatamente a vomitarlo. Así me ocurre con la carne de ternera --no puedo digerirla--, por tanto no la volveré a comer durante el tiempo que sea necesario.
Como ya comentaba, ahora la pérdida de peso es más lenta, de 3 a 4 kilos al mes, y cada kilo es costoso, como casi todo lo importante de la vida.
Te tropiezas continuamente con los malos hábitos alimenticios adquiridos en las últimas décadas: Si ingieres deprisa y algún trozo grande, los gases te matan; tienes que levantarte de la mesa y empezar a pasear, con lo cual a veces los que están contigo se alarman y preocupan, y tienes que dar explicaciones.
A veces también tratas de comer como antes; por ejemplo, al servirte te pones un plato lleno, de cualquier alimento y cuando lo llevas a la mesa, piensas:
"¿Pero dónde vas? Si ya no vas a comer ni un cuarto de ese plato"
En fin cantidades pequeñas, masticar mucho, tomar alimentos no demasiado condimentados, extremar el cuidado con el aceite, no fritos, ni grasas, ni alcohol.
REGLAS DE ALIMENTACIÓN
No beber en las comidas, no tomar bebidas carbonatadas aunque sean sin azúcar --por el problema de los gases--; este es un efecto secundario importante de la operación.
Estas son las reglas que han de presidir mi alimentación en los tiempos presentes y venideros.
Si una cosa es clara y cierta es que la obesidad no produce ningún bien al cuerpo. Es más, me atrevo a decir que es la causante de la mayoría de las afecciones médicas que nos aquejan.
Valga el ejemplo de mi analítica con anterioridad a la operación:
Hoy no tomo ninguna pastilla para estos temas y mi colesterol es perfecto, aunque algo bajo el bueno; la glucosa también bien y la tensión arterial 11-7.
Repito:
La obesidad no produce nada positivo ni estética ni físicamente, es una lacra de las sociedades modernas.
Acabo de leer algo que decía Ciceron cincuenta y cinco años antes de Jesucristo y resulta muy moderno o al menos aplicable directamente ahora en el Siglo XXI a España:
"El presupuesto debe equilibrarse, el tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública disminuida, la arrogancia de los funcionarios debe ser moderada y controlada y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota.
La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado".
Ya saben hay que volver a los clásicos. Buenos días y buena suerte.