Tecnología

Los que nacimos en los setenta lo hicimos a la par de las primeras videoconsolas y máquinas recreativas. La primera videoconsola (Magnavox Odyssey) del mercado fue lanzada en 1972, y la primera máquina recreativa (Pong) de Atari unos meses más tarde (algún día os contaré cómo me fabriqué mi propio pong casero).

El caso es que, según recoge Antonio J. García Vdal en Xataca, conforme fuimos creciendo, estas maravillas de la técnica y del disfrute (previo pago de 25 pesetas de la época) se fueron haciendo un hueco en nuestras vidas. Quién no recuerda el Space Invaders, Galaga, Tetris, Dragon Ninja, Golden Axe, Gauntlet y tantos otros juegos.--Cómo montarte una máquina arcade desde cero--.

Pero la evolución de las videoconsolas, el poder jugar en casa a juegos de gran calidad y no tener que dejarte el dinero en aquellas grandes máquinas hizo que poco a poco los salones recreativos fuesen desapareciendo y las máquinas de videojuegos se olvidaran hasta el momento actual, en el que lo retro ha vuelto para estar de moda.

Muchas de estas máquinas siguen por ahí, algunas abandonadas y otras en proceso de restauración, pero sus precios son desorbitados y su restauración compleja. ¿Cómo llegar a obtener una, o al menos la experiencia más aproximada posible?, tenemos una web dedicada al desarrollo de máquinas recreativas DIY (hazlo tu mismo).

En esta web podremos encontrar lo que buscábamos, planos, información, enlaces. En la página principal tenemos los distintos tipos de recreativa que podemos construir. Me interesa en concreto una Bartop WeeCade. Tenemos información, tenemos herramientas (nos va a hacer falta una sierra de calar, una taladradora, destornilladores, y unas cuantas cosas más) y tenemos ganas de meternos en un lío colosal, así que ponemos manos a la obra.