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SpaceX The Washington Post

Hace unos días, durante un discurso en Adelaide (Australia), Musk anunció que ha expandido sus ambiciones. Ahora, además de ayudar a crear una ciudad en el Planeta Rojo, también quiere construir un cohete que sea capaz de ayudar a crear un campamento base en la Luna y que permita volar a otras personas por todo el mundo.

"Estamos en el 2017 y deberíamos tener una base lunar. ¿Qué demonios ha estado pasando?", dijo durante un discurso de 40 minutos en el Congreso Astronáutico Internacional, según recoge Christian Davenport en Infobae.

De forma sorprendente y sin previo aviso, explicó que el cohete espacial tendría más espacio presurizado para los pasajeros, más que un Airbus A380, lo que permitiría transportar pasajeros a cualquier lugar de la Tierra en menos de una hora. Viajando a una velocidad máxima de más de 28,000 kms/hora, un viaje de Nueva York a Shangai, por ejemplo, tomaría 39 minutos. Y desde Nueva York a Londres supondrían 29 minutos.

Si estamos construyendo esto para ir a la Luna y a Marte ¿por qué no podemos ir a otros lugares?", se preguntó.

El discurso fue anunciado como una actualización de otro que hizo hace un año, en el que proporcionó detalles sobre cómo SpaceX convertiría a la humanidad en una especie de "múltiples planetas".

En ese entonces, Musk dio a conocer un gigantesco cohete tan ambicioso que los críticos manifestaron que estaba muy alejado de la realidad. Ahora, él y su equipo de SpaceX han hecho algunas revisiones y Musk presentó un nuevo plan para construir un cohete de grandes dimensiones, pero de tamaño mucho más razonable. Su nombre es BFR.

"Creo que hemos descubierto la forma en cómo pagarlo, cosa que es muy importante", remarcó.

Este nuevo sistema sería capaz de transportar a 100 personas, además de la carga, para las misiones espaciales. Podría volar desde cualquier punto del mundo a la Estación Espacial Internacional, a la Luna y a Marte. También podría lanzar satélites.

FUente original: Infobae/Leer más

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