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Enrique Sardà Valls. PD
Un tipo muy peculiar, pero respetado por la colonia española, Sardá Valls ya había protagonizado una polémica en Australia por una pelea con su ex marido.

El Ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, ha decidido destituir este martes al cónsul de España en Washington, Enrique Sardà Valls, después de que éste se burlara de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y del acento andaluz en una publicación en Facebook.

Según informa El País, fuentes diplomáticas han justificado la veloz destitución de Sardà alegando que se trata de un puesto cuyo nombramiento y cese es discrecional por parte del ministro.

El vicepresidente de la Junta y consejero de la Presidencia, Administración Local y Memoria Democrática, Manuel Jiménez Barrios, había exigido este 1 de agosto de 2017 a Dastis una "rectificación pública" de Sardá, insistiendo en que el Ministerio debía plantearse su reprobación si ésta no se producía.

La propia presidenta Díaz ha recurrido a Twitter para lanzar un demagógico mensaje:

En la publicación de Facebook, compartida este lunes y ya eliminada por las respuestas negativas, Sardà Valls criticaba a Díaz por vestir un atuendo similar al de la reina Letizia en un acto en Málaga.

En el post, al que sólo tenían acceso sus amigos de muro, el cónsul también se reía de la socialista imitando -supuestamente- su acento y utilizando una ortografía deficiente, con expresiones como "hay q ber q ozadía y mar gusto la de la Susi" o "nos ha esho quedar fatá a los andaluse".

UN TIPO PECULIAR Y RESPETADO

Uno de los logros que nadie le discute a Sardá Valls fue el haber impulsado de DC Spaniards, una plataforma web que aglutina a la comunidad de españoles en la capital norteamericana y que funciona como un auténtico medio de comunicación local para los españoles en Washington.

Alguno de sus compañeros de trabajo también muestran su sorpresa ante cómo ha terminado su paso por EEUU.

Más aún cuando aseguran que una de sus manías era la de ser un auténtico “fanático de la ortografía”, también en las redes sociales, llegando a protagonizar algún encontronazo incluso con sus compañeros diplomático por ello.

En una larga trayectoria que le ha llevado a ocupar cargos en consulados y embajadas de cuatro continentes distintos, el ya excónsul de Washington se ha visto involucrado en episodios de carácter personal que contrastan con la discreción y la prudencia que se presumen en los diplomáticos de carrera.

Una disputa de alcoba con su compañero sentimental acabó en los tribunales en Australia, pelea que aireó el «Daily Telegraph» de este país. Sardá, que entonces ejercía de cónsul en Nueva Gales del Sur, llamó a la Policía para denunciar que su compañero, Michael Kopietz, de 34 años, le había amenazado en una crisis de la pareja.

La discusión comenzó en el dormitorio, después de que Kopietz, pintor de profesión, destruyera algunos de sus cuadros. Según la Policía, Kopietz se encaró con Sardá apuntándole con las tijeras. Al temer por su seguridad, el cónsul avisó a las fuerzas del orden.

Kopietz abofetó a Sardá y abandonó la casa. A su vuelta, agarró dos candeleros y rompió con ellos dos macetas de plantas al serle negada la entrada en el domicilio. Fue entonces cuando la Policía lo detuvo. La juez condenó al marido del diplomático y le impuso una «fianza de buena conducta de doce meses». La pareja luego se reconcilió, según cuenta la crónica de ABC.

El diplomático catalán de 65 años ha desempeñado el cargo de cónsul de España en Bogotá (Colombia), Hannover (Alemania), Sydney (Australia). Antes de aterrizar en el consulado estadounidense, había ejercido como consejero en la Embajada de España en Caracas, Venezuela, y consejero cultural en la Embajada de España en Roma, Italia.

Además ha sido jefe adjunto de la Misión de la Unión Europea en los Balcanes, Sarajevo, Bosnia-Herzegovina, y ministro consejero de la Embajada de España en Berlín, entre otros destinos diplomáticos. Desde 2014 era consul general de España en Washington D.C.