Richard Russell, empleado de la aerolínea Horizon. RT
El FBI descartó que tuviera lazos con organizaciones terroristas y atribuyó el incidente a su deseo de suicidarse

Las autoridades federales de Estados Unidos todavía no tiene, este 12 de agosto de 2018, claro del todo cuáles fueron las razones que llevaron a Richard Russell, un empleado de la aerolínea Horizon, a robar un avión vacío en el aeropuerto de Seattle y desatar una alerta de seguridad que finalizó cuando la aeronave se estrelló en una isla casi despoblada.

Este agente del servicio en tierra de Horizon Air subió a la aeronave Bombardier Q400 el viernes por la noche durante un procedimiento de mantenimiento en el aeropuerto internacional de Seattle-Tacoma y despegó, dijo Alaska Airlines, una unidad aérea vinculada a Horizon.

El hombre -de 29 años y casado- pilotó el avión por cerca de una hora, a menudo de manera errática, antes de estrellarse en la isla de Ketron, en Puget Sound, unos 40 kilómetros al suroeste.

Richard Russell cometió suicidio y aparentemente actuó solo, de acuerdo al departamento del sheriff del condado de Pierce, que afirmó que se cree que el empleado murió en la colisión.

Por su parte, el FBI ha descartado que el hombre tuviera lazos con organizaciones terroristas y atribuyó el incidente a su deseo de suicidarse.

En las grabaciones parciales de sus conversaciones con el personal de tráfico aéreo que fueron publicadas en internet por Broadcastify.com, el joven decía que lamentaba decepcionar a las personas que se preocupaban por él y se describió como un "hombre atormentado".

"Tengo un par de tornillos sueltos, creo", dijo, según la grabación. "Realmente nunca lo supe, hasta ahora".

La Administración Federal de Investigación, el FBI y la Junta Nacional de Transporte Aéreo (NTSB) estaban investigando el incidente.

"Hasta que el FBI tenga la oportunidad de obtener más antecedentes sobre esta persona, determinar qué motivaciones tenía, es demasiado pronto para decir cuál era su objetivo", dijo Debra Eckrote, subdirectora regional de la NTSB, en rueda de prensa.

Dos cazas F-15 fueron desplegados desde una base en Portland, Oregon, y llegaron a la escena en minutos. Los aviones militares iban armados pero no abrieron fuego, de acuerdo a un portavoz de defensa aeroespacial local.

En lugar de ello, los pilotos de los F-15 y los controladores del tráfico aéreo intentaron guiar al Bombardier hacia el oeste, lejos de zonas pobladas, dijo el portavoz. Nadie resultó herido en terreno