INMIGRACION-CANARIAS
El cónsul de Senegal advierte de que el discurso sobre regular el cupo de inmigrantes crea racismo
Agencia EFE
Sábado, 17 de junio 2006
El cónsul de Senegal
en Canarias, Alberto Van Bockel, ha advertido de que el discurso
político partidario de regular el cupo de trabajadores inmigrantes
en el archipiélago canario "está empujando a la gente a ser
racista".
"Eso de no dar trabajo a los que no son de la UE lo encuentro mal
y no entiendo que ocurra en Canarias", afirmó Van Bochel en
declaraciones a Efe, teniendo en cuenta que "muchos canarios se
fueron a América en cayucos", añadió,
Aunque sin nombrarlo, el cónsul de Senegal se refirió de esta
forma al presidente de Coalición Canaria, Paulino Rivero, quien en
una reciente convención general de CC demandó una "moratoria" para
que los extranjeros de fuera de la Unión Europea no puedan trabajar
en Canarias mientras se mantengan los elevados índices de desempleo
y de crecimiento de la población en las islas.
"Yo comprendo que pronto habrá elecciones, pero me dan pena las
palabras de ese señor", afirmó Van Bochel, quien lleva más de diez
años en Canarias como cónsul de Senegal. "Y menos mal que dijo los
no comunitarios, porque si dice africanos me hubiera molestado más".
"En Canarias hay mucho trabajo, pero hay gente que lo que no
quiere es trabajar y prefiere cobrar el desempleo", aseguró.
Para el cónsul, Senegal está haciendo "todo lo posible" para
luchar contra la inmigración irregular que llega a Canarias, pero
carece de medios suficientes y es, además, "un país grandísimo con
muchos kilómetros de costa".
"Si España, que es un país moderno, no tiene medios para vigilar
las costas, imagínese lo que puede hacer un país africano, como
Senegal, que no tiene los medios".
No obstante, afirmó que "los patrones y los que intentan salir
del país sin papeles van a la cárcel" porque "el Gobierno de Senegal
no lo admite" y combate a las mafias con los medios a su alcance.
En este sentido, y tras recordar las detenciones de algunos rusos
dedicados a este tráfico de personas, afirmó que la Policía
senegalesa patrulla de noche las orillas del mar en cayucos de los
propios pescadores que se prestan a ayudarles en su misión.
En cuanto a la suspensión del traslado de inmigrantes desde
Canarias tras el primer envío de senegaleses, Van Bochel aseguró que
parece que fueron esposados y "eso está prohibido por las leyes
internacionales".
"Yo comprendo la preocupación del Gobierno de España o el
Ministerio que lo llevó a cabo -afirmó-, pero estén esposados o no
esposados, si los cien se levantan a la vez y se ponen a andar hacia
la cabina, se forma la marimorena".
Para Van Bochel "esto se arreglará" y "ojalá lo antes posible por
el bien de todos los senegaleses".
En su opinión, la mejor ayuda que España y Europa puede ofrecer a
Senegal para combatir la inmigración no consiste en "mandar dinero",
sino "maquinaria y técnicos, para enseñar a trabajar con esas
maquinarias" en el desarrollo de la pesca o de la agricultura del
país.