“El 77 por ciento del clero de Guipúzcoa ha firmado un comunicado criticando el nombramiento como obispo de José Ignacio Munilla; mayoría abrumadora y altamente significativa”"Cabos sueltos" en Elplural.com, 16-12-2009
En un gesto sin precedentes y a pocos días de su nombramiento al frente de la Diócesis de San Sebastián en sustitución de Juan María Uriarte, la mayoría de los párrocos de la provincia de Guipúzcoa manifestaron su disconformidad con el nombramiento del hasta entonces obispo de Palencia, José Ignacio Munilla al frente de la Iglesia Guipuzcoana.
Como publicó el diario El País el 15 de diciembre de 2009, el 77% de los párrocos - 110 de los 85 que tiene la provincia vasca- firmaba una carta en la que proclamaban "que el nuevo obispo no es en modo alguno la persona idónea para desempeñar el cargo asignado".
El periodista Enric Sopena, que en asuntos eclesiásticos podría tener amplios conocimientos porque fue numerario del Opues Dei en su etapa de estudiante universitario, se sumó a la corriente general y sin entrar en matices, escribe en su columna habitual:
"El 77 por ciento del clero de Guipúzcoa ha firmado un comunicado criticando el nombramiento como obispo de José Ignacio Munilla; mayoría abrumadora y altamente significativa".
Mentira. Para empezar, no son los curas, son los párrocos guipuzcoanos.
Todos los párrocos son curas, pero hay muchos más curas que párrocos, incluso en Guipuzcoa que cuenta con 650 sacerdotes católicos.
Y basta hacer una simple regla de tres: Si son 132 los sacerdotes que no quieren ver ni en pintura a Monseñor Munilla y hay 650 en la provincia, es el 20,3% del clero de Guipuzcoa el que firma la carta criticando al nuevo obispo. No el 77%
No hay esa "mayoría abrumadora y altamente significativa" a la que alude erróneamente Sopena.