«Gürtel, desde el punto de vista político, es un invento suyo [de Aznar]»Artículo en "Elplural.com", 01-02-2010
El veterano Graciano Palomo no es de los periodistas que s emuerda la lengua y entre los objetivos de sus "dardos" suele estar el ex presidente del Gobierno.
En esta ocasión, el artículo lleva un titular casi provocador: «¿Se han vuelto locos Aznar y Blesa?».
En la pieza, con la que el autor pretende poner a cada uno en su sitio, Palomo afirma:
«Gürtel, desde el punto de vista político, es un invento suyo. Los principales protagonistas de esa repugnante película surgieron y crecieron en sus faldas -y en las de su delicada esposa, una tal Ana Botella- e incluso coadyuvó a que se conocieran entre sí. ¿Se ha olvidado en su paranoia enfermiza de que fue él quien ordenó a Correa y a Agag viajar a Venezuela para intentar para los pies a Hugo Chávez? ¿Se ha olvidado de que fue él quien franqueó las puertas de la residencia oficial del primer ministro a sujetos tan edificantes como Francisco Correa, Álvaro Pérez, Agag, Crespo, Martín Marín, etc., etc., etc....?».
Palomo tiene razón en que todos esos personajes y algunos más, como Jesús Sepúlveda o Carlos Clemente, imputados en ese caso, llevaron a ser algo en el PP o en la vida política española gracias a su amparo.
Ahora bien, esa afirmación deja una sombra de duda sobre la honradez de Aznar, de quien nunca se podido decir que haya metido la mano en sitio alguno.
Es cierto, como explica Graciano Plomo en su artículo de Elplural.com, que durante su presidencia en Castilla y León, se produjeron algunos casos como el de la «Construcción» en Burgos o el de la «minería leonesa». En ambos casos, hubo sentencias firmes y condenatorias, que produjeron considerable dolor de cabeza a Aznar y hasta cierto desgaste político, pero, en ningún momento, ni entonces ni ahora, se demostró que el ex presdiente tuviera la mínima implicación personal en los asuntos.
De periodistas es poner en cuestión casi todo y sigue siendo válido aquello tan antiguo de que "noticia es aquello que algunos no quieren que se sepa", pero hay que acusar con pruebas y contra Aznar no ha aparecido una sola. No vale la táctica de sembrar la duda.