Federico Quevedo, Periodista

Mentira

«El Rey Juan Carlos se ha puesto al servicio arbitrario y partidario de Rodríguez [Zapatero] como si de un lacayo se tratara en lugar de un monarca»En la columna "Dos palabras" de Elconfidencial.com, 13-02-2010

Federico Quevedo

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Federico Quevedo, periodista con fuentes de primera mano en el PP y libre acceso a varios despachos de la sede central de los populares, dedica un largo artículo a los contactos y gestiones realizadas por Don Juan Carlos con sindicalistas, empresarios y personalidades de toda índole, en favor de un gran acuerdo nacional para hacer frente a la crisis.

Confiesa Quevedo que su titulo original era "El Rey, comparsa de una trampa para aislar al PP", pero que, tras recibir en su teléfono móvil un mensajito SMS de un destacado dirigente de Génova 13, lo cambió por "Cabreo gordo del PP con Zarzuela. Y con razón".

El texto no tiene desperdicio, en lo que a descalificaciones y adjetivos se refiere, pero hay un párrafo que lo resume casi todo:

"Conociendo a Zapatero no es de extrañar, pero lo sorprendente en esta ocasión es que en lugar de pactos del Tinell utilice para sus fines nada más y nada menos que a la Corona, y en concreto al Rey Juan Carlos, que se ha puesto al servicio arbitrario y partidario de Rodríguez como si de un lacayo se tratara en lugar de un monarca".

Patina Federico Quevedo. Para empezar, no tiene nada de extraño que el Rey Juan Carlos, por la condición de árbitro y moderador que le confiere la Constitución, se manifieste preocupado y haga llamamientos a la unidad de todos los agentes políticos, sociales y económicos.

La situación española es gravisima -recesión, una tasa de desempleo del 19% y un déficit público próximo al 11%- y parece evidente que el Rey, quien lleva dos años reclamando diálogo y un pacto entre las fuerzas políticas, no podía permanecer ajeno a esa tragedia.

El segundo asunto -si el Rey Juan Carlos está siendo utilizado o no por el Gobierno Zapatero- es harina de otro costal.

Si hubiera que juzgar por airada la reacción de María Teresa de la Vega en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del 12 de febrero de 2010 , habría que conlcuir que el Gobierno Zapatero no está nada satisfecho.

Es inimaginable que el Rey haya tomado esta inciativa con el conocimiento y bajo el impulso del Gobierno, pero da la impresión de que la jugada -escenificar la negativa de Rajoy a un pacto- le ha salido fatal a Zapatero, porque la mediación real ha hecho más palmaria su incapacidad.

El Rey ha estado en su papel, algo que reconoce, en una columna titulada "Grandes esfuerzos", hasta alguien tan crítico, tan solvente y tan poco proclive al halago, como Federico Jiménez Losantos:

"El Rey, en un rapto de lucidez, ha pedido a los partidos políticos grandes esfuerzos y grandes acuerdos para salir de las consecuencias de la crisis. Sigue ayuna la Zarzuela de un par de escribas que le permitan a Juan Carlos producirse con cierta solvencia en español, pero la idea se entiende: hay que ayudar al PSOE y nos ayudaremos todos, porque o salimos de esta inmensa escombrera de quiebras y parados o el futuro de los antiguamente llamados españoles, incluidos los ocho nietos de Su Majestad, pinta de color castaño oscuro, tirando a subsahariano".