Enric Sopena, Periodista

Verdad

«El Pacto de Estado, de ponerse en marcha, cambiaría la estrategia adoptada por la derecha –con cierto éxito electoral, según los sondeos- de quemar sin piedad alguna a Zapatero»"Cabos sueltos" de Elplural.com, 15-02-2010

Enric Sopena

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Si hubiera que juzgar por el titular del artículo -"Otra vez la derecha dispara contra el Rey"- uno pensaría que es la soflama habitual de Enric Sopena contra el PP y los periodistas que critican a Zapatero y por ahí van los tiros, aunque en esta cosasión la pieza encierra pequeñas sorpresas.

Una de ellas es que Sopena, que hasta hace muy poco negaba la existencia de la crisis, admite que llevamos dos años arrastrando "los efectos perversos de la nueva Gran Depresión".

Otra, después de sacudirle al periodista Federico Quevedo - "habitual vocero oficioso de Rajoy"- y de recordar al otro Federico [Jiménez Losantos]-"cuando aludía críticamente al Rey desde el púlpito de los monseñores"-, es que al PP le está funcionando bien su táctica electoral.

Escribe Sopena a propósito de las gestiones del Rey Juan Carlos en favor de un gran acuerdo nacional, para intentar sacar a España de la crisis:

"Ese Pacto de Estado, de ponerse en marcha, cambiaría la estrategia adoptada por la derecha -con cierto éxito electoral, según los sondeos- de quemar sin piedad alguna a José Luis Rodríguez Zapatero, transformando al presidente del Gobierno en el culpable de todas las desdichas".

Tiene toda la razón. Es evidente que el líder del PP no tiene el menor interés en acercarse al PSOE y echar una mano a Zapatero, cuando éste está más débil y seguirá desgastándose con el deterioro de la situación económica.

Hay una frase que resume la idea de Mariano Rajoy. La pronunció el 11 de diciembre de 2010, cuando reunió a los presidentes autonómicos de las comunidades autónomas gobernadas por el PP para fijar una postura común antes de la Conferencia de Presidentes:

"No voy a dejar a España sin alternativa. El Gobierno debe gobernar y la oposición, oponerse. Es imprescindible que sea así. No voy a sancionar una política económica en la que no creo. Para España es muy importante que exista una alternativa".

Hace más de un año, en su último encuentro oficial, Zapatero se comprometió con Rajoy a crear unas mesas de trabajo para analizar reformas estructurales de la economía.

De ese compromiso nunca más se supo, lo que alimenta la convicción de que el presidente socialista no es fiable.

El PP cree que ha sido el Gobierno Zapatero quien ha impulsado al Rey a multiplicar sus contactos frente a la crisis y a meter presión con la idea del pacto de Estado.

Creen que el Ejecutivo quería acorralarles para transmitir a la ciudadanía de nuevo la tesis de que "el PP no arrima el hombro".

Zapatero ha intentado aprovechar la figura del Rey, que lleva dos años reclamando diálogo y lo volvió a pedir en su discurso de Navidad, para escenificar públicamente el desinterés de Rajoy por el pacto.

No le han funcionado bien las cosas. Casi coincidiendo con la sonriente visita de los líderes de UGT y CC.OO a La Zarzuela, los expertos de La Moncloa descubrieron que las gestiones del Monarca  ponían de manifiesto la incapacidad del Gobierno para combatir la crisis económica y desarbolaban la coartada «ideológica» esgrimida por Zapatero para no pactar con Rajoy.

La reacción de la vicepresidenta De la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del 12 de febrero de 2010, demuestra que el Gobierno -sin cuyo conocimiento e impulso el Rey no podía haber iniciado contacto alguno- está ya arrepentido de su ocurrencia.