«La Iglesia vuelve o olvidar que recibe más de 6.000 millones en subvenciones públicas»Diario online "Elplural.com", 23-02-2010
Enric Sopena, que fue numerario del Opus Dei en sus tiempos de estudiante de periodismo en la Universidad de Navarra, la tiene tramada con la Iglesia católica.
Y el 23 de febrero, para soltar su cotidiana carga anticlerical, se agarró a las declaraciones hechas la víspera en la Cadena COPE por el vicesecretario general para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española.
Fernando Giménez Barriocanal, que acudió a la emisora de los obispos a instar a los creyentes marcar la casilla de la Iglesia en las declaraciones de la renta, aseguró en la COPE que "la Iglesia no recibe un solo euro a cargo de los presupuestos generales del Estado para su sostenimiento".
A propósito de esa frase, comenta Sopena en Elplural:
«Barriocanal olvidó mencionar los aproximadamente 6.108 millones que el clero recibe en subvenciones del Estado para desarrollar sus actividades en materia social».
Sopena confunde conceptos y es llamativo, porque él mismo aporta a renglón seguido el desglose de esos 6.108 millones de euros: mantenimiento de su patrimonio (200 millones para 280 museos y 103 catedrales), Educación (4.100 millones) y Sanidad (2.048 millones).
Esas subvenciones no son una vía de financiación, sino ayudas o compensaciones a labores concretas que realiza la Iglesia católica en España.
Por ejemplo, los 4.100 millones del capitulo de Educación, es el dinero que reciben los centros católicos como parte del concierto educativo.
Los centros sanitarios gestionados por religiosos perciben 2.048 millones de euros a cambio de prestar atención a los pacientes que desvía hacia ellos la Administración.
Y, finalmente, la restauración del patrimonio histórico-artístico es, en algunas ocasiones, sustentada total o parcialmente por las administraciones públicas, igual que se hace -con cargo al erario público- en edificios y monumentos de carácter privado o empresarial.
Además, no podemos olvidar que esa inversión en los monumentos, todos ellos parte del Patrimonio Artístico, tiene un retorno inmediato y visible en la economía española más que ostensibles, ya que es uno de los principales atractivos de la oferta turística española.