«En el famoso ordenador de Reyes puede haber habido manipulaciones de algún servicio de inteligencia y está fuera de lugar pedir explicaciones [sobre su complicidad con ETA] al Gobierno de Chávez porque el asunto está en una fase judicial»"Hora 25" de la Cadena SER, 03-03-2010
Hugo Chávez siguió ese día sin dar muestra alguna de la voluntad de cooperar con la Justicia española.
Lo subrayó la propia Angels Barceló, al final de una Hora 25 acortada por el partido de fútbol entre Francia y España, cuando coementó a sus contertulios que Chávez había declarado un par de horas antes que si Zapatero quiere explicaciones que «se las pida» a Moratinos.
El presidente venezolana había dicho que el ministro de Exteriores español le llamó «más bien» para «explicarle que el Gobierno de España no tenía nada que ver con el tema».
Chávez había calificado de «acusación temeraria» el auto del juez Eloy Velasco, que acusa al aparato del Estado venezolano de cooperar con ETA y las FARC. Incluso había instado a Zapatero y al Rey a echar «el ojo a su poder judicial».
Carlos Carnicero no llegó a apuntarse a esta tesis, pero estuvo cerca. Tras contar someramente que en una ocasión había sido agredido en Caracas por uno de los etarras que campaban allí a sus anchas, insistió en que lo que ha puesto en el auto el juez de la Audiencia Nacional no es definitivo, ni está probado:
«Hay que tener mucho cuidado porque puede haber intoxicaciones en el famoso ordenador de Reyes, puede haber habido manipulaciones de algún servicio de inteligencia. Creo que lo que hizo Moratinos es lo correcto, la investigación la tiene que llevar la Fiscalía y está fuera de lugar pedir explicaciones de Gobierno a Gobierno porque el asunto está en una fase judicial».
No dice la verdad Carnicero. Las relaciones de ETA y las FARC no han sido conocidas ahora.
Las pruebas que cita el juez Velasco son contundentes y proceden del ordenador incautado al narcoterrorista de las FARC Raúl Reyes, reventado por las bombas lanzadas por el Ejército colombiano en Ecuador en marzo de 2008.
La probidad de la información fue avalada por la Interpol.
El secretario general de la Interpol, Ronald Noble, entregó el 14 de mayo de 2008 el informe forense sobre los computadores de Reyes y aseguró su autenticidad.
Certificó que las autoridades colombianas no habían manipulado nada en el disco duro, donde aparece registrada, con detalle, la relación entre las FARC y ETA y entre el Gobierno de Chávez y las dos bandas terroristas.
Además de eso, como prueba irrefutable que Carnicero conoce de cerca, está la presencia de etarras en Caracas. Uno de ellos, Arturo Cubillas, trabaja como alto cargo para el Ejecutivo venezolano.
Hay muchos otros casos. El 1 de marzo de 2010, La Guardia Civil identificó al tercer etarra detenido la víspera en Francia como José Lorenzo Ayestarán Legorburu, alias Fanecas, uno de los más veteranos y sanguinarios de la banda.
Fanecas tenía seis requisitorias de la Audiencia Nacional como responsable de 10 asesinatos y procedía de Caracas, donde Chávez estuvo a punto de darle la nacionalidad venezolana en 2006.