Eduardo San Martín, Periodista

Verdad

«Ninguna partida de caza o denuncia temeraria puede prosperar [contra Baltasar Garzón] si un juez no apreciara indicios de delito en los hechos denunciados»Columna "Prevaricaciones" en el diario ABC, 09-03-2010

Eduardo San Martín

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Eduardo San Martín, que como buena parte de los columnistas españoles no podía dejar pasar de largo un tema así, afirma en ABC que Baltasar Garzón se enfrenta a una realidad mucho más incómoda que esa supuesta "cruel campaña" del PP contra él:

"Ninguna partida de caza o denuncia temeraria puede prosperar si un juez, a quien hay que suponerle los mismos criterios de independencia que al mismísimo Garzón, no apreciara indicios de delito en los hechos denunciados".

Acierta Eduardo San Martín. Tiene Garzón todo el derecho del mundo a denunciar que las tres querellas aceptadas por el Tribunal Supremo que pueden acabar con su carrera judicial, son consecuencia de una estrategía de la derecha y los populares, pero el magistrado Luciano Varela merece el mismo respeto que él.

Y si Varela, miembro de Jueces para la Democracia, sigue adelante en el procedimiento, es porque ve indicios de delito.

A Garzón, como subraya San Martín, quizá habría que recordarle que podría haber adoptado una actitud similar cuando, en 1994-95, fue vilipendiado por amplios sectores del PSOE y sus simpatizantes mediáticos por haber instado la principal causa contra los GAL en connivencia, según sus detractores de entonces, con el diario El Mundo -un periódico hostil al gobierno socialista- y apenas meses después de abandonar ese mismo Gobierno, del que habría podido obtener información privilegiada.

Entonces no denunció la existencia de ninguna «cruel campaña» en su contra. Parece como si, con los años, la epidermis del magistrado se hubiera hecho más sensible.

Porque, aún en el caso de que tal operación existiera, son sus compañeros jueces, y no un partido o unos denunciantes nada recomendables, quienes van a sentarlo en el banquillo.

Es a ellos a quienes el magistrado debe pedir cuentas. Si desvía el tiro hacia otros es porque tal vez lleve las de perder en un contencioso con sus pares.