Salvador Sostres, Periodista y escritor

Verdad

«El tripartito catalán no desaprovecha ninguna oportunidad de dejar claro que su incompetencia es absolutamente total»Columna en el diario "El Mundo", 10-03-2010

Salvador Sostres

Galería de Imágenes

La tormenta de nieve dejó paso el 9 de marzo de 2010 a una tempestad política de primer orden en Cataluña, mientras decenas de carreteras seguían a rebosar de nieve, 180.000 abonados continuaban sin luz en Gerona y las comunicaciones ferroviarias de esta provincia seguían cortadas hasta nuevo aviso.

Cuestionado por la oposición y buena parte de la opinión pública, el Gobierno catalán siguió el manual del político escapista a pies juntillas, haciendo buena la tesis de que "el mejor amigo del hombre es el chivo expiatorio".

Los consejeros Joan Saura y Joaquim Nadal comparecieron ante la prensa, el presidente Montilla visitó la Costa Brava y el Gobierno catalán en pleno lanzó las culpas de todo o casi todo a las compañías eléctricas.

Una actitud tan mezquina y asustada, no podía dejar indiferente a Salvador Sostres, quien concluye:

«El Tripartito no desaprovecha ninguna oportunidad de dejar claro que su incompetencia es absolutamente total».

No es una opinión; se trata de un hecho constatable, que la tormenta de nieve ha vuelto a poner en evidencia.

La Generalitat de Catalunya es una «fábrica» de líos. Alberga en su seno a consejeros como Ernest Maragall que reconocen que la coalición gubernamental ha perdido el norte y se mostró incapaz durante el incendio de Sant Joan (Tarragona), en julio de 2009, en el que fallecieron cuatro bomberos y que fue archivado tras atribuírselo a un rayo (ahora se han tenido que tragar sus palabras y detener a los pirómanos).

Y ahora la nieve. La imagen de las carreteras cortadas, los transportes públicos cancelados y la sensación de desamparo de los ciudadanos, cae como una losa sobre el Tripartito.

Si para muestra basta un botón y en apoyo de Sostres, quizá convenga recordar que, a la hora en que miles de catalanes abandonaban sus coches en la cuneta o tenían que buscarse la vida para volver a casa, Joan Saura, Consejero de Interior, asistía feliz en Palma de Mallorca a unas jornadas sobre el Estatut.

Eso se llamada caradura y no sólo ineficacia y descoordinación en la gestión.