«Si esto [la Administración pública catalana] fuera una empresa privada, estarían en su casa despedidos por incompetentes»"Protagonistas" de Punto Radio, 10-03-2010
La tormenta de nieve del 8 de marzo de 2010 dejó paso el 9 de marzo a una tempestad política de primer orden en Cataluña.
Indiferente al hecho de que decenas de carreteras seguían bloqueadas, 180.000 abonados continuaban sin luz en Gerona y las comunicaciones telefónicas no funcionaban, el Gobierno Tripartito siguió el manual del político escapista a pies juntillas, haciendo buena la tesis de que "el mejor amigo del hombre es el chivo expiatorio".
El aparente descaro de los políticos y responsables administrativos, encendió a Javier Nart, cuando se abordó el asunto en la tertulia matutina de Punto Radio:
«Si esto en vez de Administración Pública, con partidos políticos repartidos en las cuotas del poder, fuera la empresa privada estarían en casa despedidos por incompetentes».
Tiene toda la razón el abogado Nart. Los servicios metereológicos advirtieron de que la nevada iba a ser de grandes proporciones y los responsables, todos ellos dependientes del Gobierno Tripartito catalán, no dieron al aviso la importancia debida.
En lugar de estar en su puesto, tratando de auxiliar a los ciudadanos, Joan Saura, consejero de Interior y Relaciones Institucionales del Gobierno catalán, se fue a Palma de Mallorca, a comer, charlar y estrechar lazos con representantes de otras siete comunidades autónomas que han reformado sus estatutos de autonomía.
Hay muchos más ejemplos, pero lo tremendo llegó al final, cuando los consejeros Joan Saura y Joaquim Nadal comparecieron ante la prensa, el presidente Montilla visitó la Costa Brava y el Gobierno catalán en pleno se lanzó a echar las culpas de todo a las compañías eléctricas.