Necesitamos esa fuerza laboral, necesitamos trabajadores [inmigrantes]Entrevista en el diario "El País", 17-01-2010
No es que Zapatero carezca de cualidades positivas. Pero las que tiene -sentido de la oportunidad, dominio de la imagen, capacidad de comunicación- son escasamente útiles en un tiempo de crisis.
Entre las debilidades del presidente socialista se encuentra una capital, que últimamente se ha hecho especialmente notoria: falta de criterio.
Sus dudas, vacilaciones, contradicciones y cambios repentinos de rumbo generan desconfianza y proyectan entre la ciudadanía la idea de que el Gobierno no sabe cómo atajar los problemas fundamentales que atañen a España. Ni la economía, ni el empleo, ni tampoco la inmigración.
El presidente Zapatero argumentaba en una entrevista en El País, el 17 de enero de 2010, que la economía española y europea necesita mano de obra extranjera porque existe un "problema demográfico de gran envergadura" y provocará que Europa "perderá en los próximos 30 años casi 50 millones de activos".
Y concluía:
"Necesitamos esa fuerza laboral, necesitamos trabajadores".
Un mes y 26 días después, el Gobierno socialista y su presidente -que el 4 de febrero de 2010 "renovó" ante Obama su "compromiso con los imigrantes" aprovechando el Desayuno de Oración- parecen pensar de forma no ya diferente, sino opuesta.
El encargado de salir a escena y anunciar el giro ha sido esta vez el ministro de Trabajo.
El 10 de marzo de 2010, con la sutileza que le caracteriza y aprovechando una entrevista radiofónica en Punto Radio, Celestino Corbacho, lanzó un draconiano mensaje a los inmigrantes:
"Les recomiendo que tachen de su agenda a España, porque creo que en estos momentos nuestro país no les puede ofrecer las necesidades que buscan".
La pregunta al presidente del Gobierno es evidente: ¿En qué quedamos? ¿Hacen falta trabajadores inmigrantes o no hacen falta?