Manuel Saco, Periodista

Dudoso

«La obsesión de Franco y Hitler por la hombría provenía de que les faltaba un testículo y el gusto del Papa Ratzinger por el genocidio en África [...] de su antigua militancia en el partido nazi» Blog "Fuego Amigo" en el diario "Público", 14-03-2010

Manuel Saco

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El título del comentario es "Examen psicotécnico para gobernar" y va dirigido, como suele ser habitaul en los últimos meses, contra Esperanza Aguirre, pero aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, Manuel Saco se hace eco de dos de las leyendas urbanas más manidas y le mete un rejón al Papa.

Escribe Saco, obsesionado por desgastar a la presidenta de la Comunidad de Madrid, que habrá un momento en que para ser presidente se exija por fin superar un examen psicotécnico:

"Quizá descubriríamos que la obsesión de Franco y Hitler por la hombría provenía de su complejo de padecer monorquidia (les faltaba un testículo) o que el gusto del Papa Ratzinger por el genocidio en África, con su campaña contra el preservativo, procede de su antigua militancia en el partido nazi".

La historia de que Hitler tení un solo huevo, corre como la pólvora desde hace décadas, pero tiene escaso fundamento. Los explicadores psicoanalíticos del gran criminal nazi se contradicen unos a otros, propugnando unas veces la tesis de que estaba obsesionado por su "sangre judía" y otras con perversiones sexuales.

Por lo que respecta a Francisco Franco, hay autores convencidos de que perdió un testículo en la Guerra de África. José María Zavala, autor d eun polémico libro sobre el Caudillo, como fuente a la nieta del célebre urólogo Puigvert, quien afirma que su abuelo se lo comentó en varias ocasiones. No hay más donde agarrarse.

Lo que imputa Manuel Saco a Benedicto XVI es falso. El actual Papa no perteneció al partido del fúhrer, sino a las Juventudes Hitlerianas, como todos los jóvenes alemanes porque era obligatorio desde 1936.

Ese año la Ley Gesert Über die Hitlerjugend estableció dicha obligatoriedad, tras la absorción de todos los grupos juveniles de Alemania, incluidos los 'boy scouts' y las agrupaciones de jóvenes católicos y protestantes.

De los 10 a los 14 años los chicos formaban en el Jungvolk y, a partir de los 14 hasta los 18, en las Hitlerjugend.