«Los "fachas" y herederos de la Inquisición temen que vuelva a la arena de la pelea institucional, de ahí las constantes infamias que se publican sobre mí»Congreso Extraordinario de los Socialistas Andaluces, Sevilla, 12-03-2010
El ex secretario general del PSOE y ex presidente del Gobierno fue requerido por los socialistas de su tierra, que no están pasando su mejor momento, para que les echara una mano en el arranque de la nueva etapa que encabeza el que fuera su ministro de Trabajo, José Antonio Griñán.
Felipe González no defraudó. Con ese tono bronco y estilo crudo que le caracterizan desde que abandonó La Moncloa, aprovechó el debate que coordinaba su amiga María Antonia Iglesias para ajustar cuentas con unos cuantos y de forma particular con Pedrojota Ramírez, cuyo periódico había publicado unos días antes que el ex presidente socialista se ha comprado una millonaria mansión en una playa marroquí.
Negó Felipe Gonzaléz tener esa casa cerca de Tánger y ser rico:
«Los "fachas" y herederos de la Inquisición temen que vuelva a la arena de la pelea institucional, de ahí las constantes infamias que se publican sobre mí».
El diagnóstico de González es demasiado presuntuoso. No está ya en condiciones de volver y si a alguien le prodía preocupar, de verdad, es a Zapatero, cuya imagen palidece puesta al lado de la de su antecesor.
Y quizá les vendría muy bien a Ramírez y a su periódico, que tampoco está en su momento de esplendor, su vuelta.
Así venderían más periódicos y prueba de ello es la campaña publicitaria que ha sacado El Mundo, presentándose como el medio sin el cual, Felipe González seguiría en el poder.